
El Sol ha registrado una intensa actividad durante esta semana, la cual podría tener repercusiones sobre nuestro planeta. Una poderosa eyección de masa coronal (CME), expulsada el pasado 6 de octubre de 2026, tomó rumbo hacia la Tierra y, de acuerdo con los pronósticos, existe la posibilidad de que provoque una tormenta geomagnética.
¿Qué es una tormenta geomagnética?
Una tormenta geomagnética es una perturbación temporal de la magnetosfera, la región del campo magnético que protege a la Tierra.
Este fenómeno tiene su origen en la actividad solar, principalmente cuando el Sol expulsa grandes cantidades de plasma y partículas cargadas eléctricamente mediante una eyección de masa coronal. Las CME son expulsiones de material solar y campos magnéticos que pueden desplazarse por el espacio hasta alcanzar nuestro planeta.
La eyección abandonó el Sol el pasado martes 6 de octubre y está relacionada con una llamarada solar de categoría M1.4, registrada en la región activa de manchas solares AR4549.
¿Qué efectos podría tener sobre la Tierra?
De acuerdo con los pronósticos, se espera que la tormenta alcance principalmente niveles G1, considerado como el menor de la categoría, aunque no se descarta la posibilidad de que se presenten periodos aislados con condiciones G2, correspondientes a un nivel moderado.
Uno de los principales efectos podría ser la aparición de auroras boreales en algunas zonas del norte de Estados Unidos. También existe la posibilidad de que sean visibles en áreas de estados como Nueva York e Idaho.
La actividad geomagnética también puede generar alteraciones en algunos sistemas de infraestructura. Los satélites podrían experimentar perturbaciones, mientras que las comunicaciones podrían registrar afectaciones en determinados sistemas de radio.
En el caso de las redes eléctricas, las tormentas geomagnéticas más intensas pueden provocar fluctuaciones. Asimismo, las auroras podrían llegar a ser visibles en lugares donde normalmente no suelen aparecer.
¿Cuándo llegará la tormenta geomagnética?
Los pronósticos apuntan a que los efectos de la eyección de masa coronal podrían llegar durante las primeras horas del 9 de octubre de 2026.