
Hay síntomas de un problema de salud que son demasiado evidentes como para no tomarlos en cuenta, y de manera prioritaria acudir al médico especialista, máxime si se trata de situaciones como un cambio en el color de la orina.
Y es que por lo regular, las personas cuando acuden al baño puede que observen una tonalidad rojiza, anaranjada, quizá marrón, y pese a ello, hay quienes podrían pensar: “seguramente fue algo que comí”, o “debe de ser una infección pasajera”, o quizá “se me pasará tomando agua”.
Sin embargo, lo que parece un detalle menor podría ser el primer indicio de un problema urológico serio que es el cáncer de vejiga, alertó el médico oncólogo José Manuel Ruiz Morales.
Al respecto, enfatizó que con base en datos de la Sociedad Americana del Cáncer, el cáncer de vejiga es el décimo tumor más común en todo el mundo, con cerca de 573 mil nuevos diagnósticos y más de 212 mil fallecimientos cada año.
En nuestro país, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó más de 2 mil 300 nuevos casos en 2022, una cifra que ha ido en aumento durante la última década, sobre todo en personas mayores de 60 años.
La señal que se ve… pero no se atiende
El médico especialista enfatizó que el cáncer de vejiga a diferencia de muchas otras enfermedades urológicas es que da señales, siendo la más evidente, la presencia de sangre en la orina, conocida médicamente como hematuria.
Resaltó que “cerca del 80% de los casos diagnosticados en etapas tempranas comenzaron con episodios de orina rojiza, pero muchos llegan al consultorio cuando ya han pasado semanas o incluso meses sin atenderse”.
Ello, debido a que este tipo de hemorragia no siempre viene acompañada de dolor, fiebre o molestias evidentes, y con frecuencia aparece de forma intermitente, lo que facilita que pase desapercibida o se minimice, incluso a pesar de que tal situación podría durar varias semanas o incluso meses, debido a que no se presenta algún otro síntoma.
Respecto a los factores de riesgo, señaló que se asocia a personas fumadoras, también se debe considerar la exposición prolongada a ciertos químicos industriales, irritación crónica de la vejiga o infecciones urinarias recurrentes, con mayor prevalencia en hombres.
El oncólogo Ruiz Morales, recomendó no ignorar alteraciones como la presencia de sangre en orina ya que un diagnóstico temprano con seguimiento adecuado y estudios especializados, puede cambiar el panorama de las personas, y actuar a tiempo puede marcar la diferencia en la calidad de vida, la movilidad, la independencia de las personas.