Durante su participación en el foro Expansión ESG Summit, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, hizo un llamado a transformar el sistema multilateral y subrayó que ha llegado el momento de que una mujer de América Latina y el Caribe ocupe la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Bárcena abordó el tema como parte de una reflexión más amplia sobre la necesidad de renovar los mecanismos internacionales, y vinculó el escenario global con los cambios históricos que vive México, aludiendo a la elección de su primera presidenta. “Llegó la hora, como ha llegado en México después de 200 años, de que sea una mujer”, expresó.
Si bien su nombre ha sido mencionado en círculos diplomáticos como una posible aspirante a encabezar la ONU una vez que concluya el mandato de António Guterres en 2026, la funcionaria mexicana reiteró que hoy su compromiso está con la política ambiental del país, bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Con una trayectoria consolidada en organismos multilaterales, Bárcena fue secretaria ejecutiva de la CEPAL, embajadora ante Naciones Unidas y, más recientemente, secretaria de Relaciones Exteriores. Estas credenciales la han colocado entre las figuras con perfil para contribuir al futuro de la ONU desde una perspectiva regional, feminista y ambiental.
En su discurso, Bárcena criticó el estado actual del multilateralismo, al que calificó como “de élite”, dominado por foros como el G7, el G20 y la OTAN. Afirmó que el diálogo global debe ser más amplio, participativo e inclusivo, y defendió el papel de Naciones Unidas como un órgano vital para la gobernanza global, en un contexto marcado por crisis climática, conflictos geopolíticos y desconfianza ciudadana hacia las instituciones.
Recordó también que la selección del próximo titular de la Secretaría General está sujeta a un principio de rotación regional, que favorecería a América Latina y el Caribe para el periodo 2027-2032, y que cualquier candidatura debe ser respaldada por el Estado correspondiente.
Además de Bárcena, otras figuras de la región han sido mencionadas como posibles candidatas para liderar la ONU, como Michelle Bachelet, Rebeca Grynspan y Mia Amor Mottley. La funcionaria mexicana reconoció que su nombre “ha sido puesto sobre la escena”, pero sin confirmar una postulación, y reafirmó que la decisión dependerá del papel que México decida asumir en ese proceso.