
Empezamos el 2026 con buenas noticias para estudiantes y sus familias, y es que el gobierno federal anunció que 52 mil jóvenes tendrán un lugar asegurado en las preparatorias públicas este año.
Esto como parte de un esfuerzo por acercar la educación a cada rincón del país y combatir la desigualdad en el acceso al bachillerato; sin embargo, no se trata solo de lugares. El plan incluye:
- Construcción de nuevos planteles en varias entidades
- Ampliación de escuelas existentes para recibir más estudiantes.
- Transformación de secundarias en preparatorias para aprovechar infraestructura cercana.
Con estas acciones, la meta es garantizar que la educación media superior esté al alcance de todos sin importar dónde vivan.
Adiós al examen
Uno de los giros más comentados es el cambio de modelo educativo para el ingreso al bachillerato. Aunque originado antes del 2026, el fin del examen tradicional, el COMIPEMS, en CDMX y zona conurbada, ha sido parte de la ruta hacia un sistema más inclusivo donde cada estudiante que egresa de secundaria tiene derecho a continuar sus estudios.
Esto significa que ya no primará la competencia numérica de un examen para decidir quién entra y quién no, sino que habrá más espacios y opciones educativas disponibles con base en cercanía, capacidad y preferencias de los estudiantes.
¿Qué significa este plan para una familia?
- Más preparatorias cerca de casa
- Espacios suficientes sin “listas de espera” interminables
- Opciones con títulos dobles: certificado SEP y aval universitario
Este enfoque representa no solo un cambio en cifras, sino en oportunidades reales para estudiantes de 15 a 18 años que sueñan con seguir estudiando sin tropezar con barreras económicas o geográficas.
Un ejemplo de cómo se está construyendo esta promesa educativa es el nuevo CBTIS en Tizayuca, Hidalgo:
- Capacidad para más de 500 estudiantes por turno
- Laboratorio, talleres, cancha y áreas verdes
Este tipo de escuelas no solo suman números, sino que son espacios donde los jóvenes pueden aprender, convivir y soñar despiertos.
Con miles de espacios nuevos, escuelas más cerca de casa y modelos que buscan ser más inclusivos, se está dejando atrás un sistema que durante años dejó fuera a muchos por falta de lugares o por criterios de admisión tradicionales. Hoy, el compromiso es que todos los jóvenes tengan un lugar donde aprender, crecer y construir su futuro.