
Las autoridades militares de Estados Unidos cerraron este miércoles el espacio aéreo de forma temporal en la ciudad fronteriza de El Paso para probar un láser antidrones, según fuentes del Pentágono.
Esta versión contradice la información inicial otorgada por el Secretario de Transporte, Sean Duffy, quien adjudicó el cierre a una supuesta incursión en territorio estadounidense de drones de un cartel mexicano del narcotráfico. “El Pentágono y la FAA neutralizaron una incursión de drones de un cártel” en El Paso”, aseguró.
De acuerdo con las filtraciones, el Departamento de Defensa no comunicó sus planes de poner a prueba este láser con la Administración Federal de Aviación (FAA), lo que provocó el cierre abrupto del espacio aéreo.
Un “globo de fiesta”
Fox News informó que las autoridades militares habían usado el láser al inicio de esta semana para derribar lo que creían que era un dron pero terminó siendo un “globo de fiesta” e incluso aseguró que este error habría sido lo que motivó las pruebas del sistema láser que obligaron a cerrar el espacio aéreo.
Las autoridades locales tampoco fueron informadas de los planes del Pentágono, que se llevaron a cabo cerca a la base militar de Fort Bliss, según detallaron el alcalde, el jefe de policía y la congresista Verónica Escobar en dos ruedas de prensa esta mañana.
“Esta decisión innecesaria ha causado caos y confusión en la comunidad de El Paso. Esto nunca debió haber pasado”, se quejó el alcalde, Renard Johnson, en declaraciones a la prensa, “no se puede restringir el espacio aéreo sin coordinar con la alcaldía, es inaceptable”, agregó.
La ciudad “no fue notificada”
El jefe de policía de El Paso, Pete Pacillas, reveló además que la ciudad “no ha sido notificada” de ninguna incursión aérea por parte de los carteles mexicanos.
“Eso es un rumor que hemos oído, nada más, pero aún no se nos ha dado ninguna determinación oficial sobre por qué fue cerrado, así que no vamos a especular al respecto”, dijo el funcionario a reporteros.
La restricción abarcó un área de 16 kilómetros alrededor de El Paso y la vecina comunidad de Santa Teresa, en el estado de Nuevo México.
La suspensión de vuelos en la zona limítrofe entre EU y México coincide con un aumento en la tensión entre los Gobiernos de los dos países tras las reiteradas amenazas del presidente, Donald Trump, de posibles ataques en tierra contra los cárteles de la droga mexicanos, designados como organizaciones terroristas por Washington.
“No existe información”: Sheinbaum
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que no recibió “información” sobre el uso de drones de carteles en la frontera.
“No hay ninguna información de uso de drones en la frontera. De cualquier manera, el gabinete de seguridad lo investiga”, sostuvo la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.
La DEA y otras agencias de seguridad estadounidenses han utilizado las instalaciones del Aeródromo Militar Biggs durante años para monitorear las operaciones de los carteles con base en México, afirman funcionarios y exfuncionarios estadounidenses.
Si bien en los últimos años se ha sabido que los carteles operan drones, y a los funcionarios estadounidenses les preocupa que puedan ser utilizados para invadir el espacio aéreo estadounidense, la inteligencia indica que los carteles se muestran reticentes a cruzar la frontera con drones por temor a una respuesta contundente de Estados Unidos, según declaró un exfuncionario estadounidense a CNN.
Se reanudan vuelos
A través de su cuenta oficial en la red social X, antes Twitter, la FAA anunció el miércoles 11 de febrero que el cierre del espacio aéreo había sido levantado.
“Se ha levantado el cierre temporal del espacio aéreo sobre El Paso. No existe amenaza para la aviación comercial. Todos los vuelos se reanudarán con normalidad”, señaló la agencia.
Con este mensaje, el regulador estadounidense de aviación civil confirmó que las operaciones aéreas en la zona se normalizan y que no hay riesgos para los vuelos comerciales.