
Como parte de las acciones estratégicas del programa Sembrando Vida y por medio de la Subsecretaría de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural , la Secretaría de Bienestar, ha impulsado en todo el país la operación de biofábricas comunitarias. Esto con el objetivo de poder producir alimentos más sanos, al igual que no depender de fertilizantes químicos, reducir costos de producción y fortalecer la autosuficiencia productiva de las comunidades rurales.
Una biofábrica se explica como un espacio que está destinado a la producción de bioinsumos agroecológico que son elaborados por medio del procesamiento de recursos locales como por ejemplo los desechos agrícolas, estiércoles, minerales, extractos de plantas y aceites esenciales. Suelen contar con área de fermentación y biodigestión, área de caldos minerales, lombricompostera, área de almacenamiento y área de envasado, además de tanques de fermentación, recipientes, herramientas, medidores y equipo básico para la elaboración y el control de calidad.
Hoy en día, hay 16 mil 706 biofábricas que son operadas por las Comunidades de Aprendizaje Campesino, lo que consolida una de las estrategias agroecológicas comunitarias más grandes de México. Dichas unidades producen biofertilizantes, bioinsecticidas, compostas, microorganismos y otros bioinsumos agroecológicos, los cuales son utilizados en las parcelas y viveros de la comunidad.
Por su parte, Columba Jazmín López Gutiérrez, la subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, encColumba Jazmín López Gutiérrez, explicó que las biofábricas forman parte del modelo productivo que se está impulsando en relación al campo mexicano. El modelo busca que sea posible producir más, mientras que los costos de producción disminuyan y así poder asegurarse de que las familias campesinas generen mayores ingresos. Asimismo, el propósito es cuidar el suelo, el agua y la biodiversidad.
El programa Sembrando Vida destina sus recursos para que se instale equipamiento y que se fortalezcan las biofábricas comunitarias. En el año presente, el apoyo para que se instalen nuevas biofábricas va a ser de 76 mil pesos por biofábrica y de 50 mil pesos para el reforzamiento de biofábricas existentes. Se tiene contemplada la instalación de mil 161 nuevas y el reforzamiento de 146 biofábricas.
Con estas acciones, se impulsa un modelo de desarrollo rural que atiende a las causas de la pobreza rural, al mismo tiempo que fortalece la producción de alimentos sanos, la organización comunitaria y la economía de las comunidades campesinas.