
Alonso Gutiérrez Romero, jefe del Departamento de Terapia Endovascular Neurológica, del el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez” (INNNMVS), señaló que los aneurismas cerebrales constituyen el principal padecimiento atendido en dicha área, ya que representan aproximadamente 50% de los casos; mientras que los infartos cerebrales ocupan el segundo lugar, con el 35% de la atención y el resto son malformaciones arteriovenosas.
En este sentido, subrayó que cada año, el Instituto realiza alrededor de 580 procedimientos diagnósticos y 270 terapéuticos, con un porcentaje de éxito de 92% y con una estancia hospitalaria promedio de 38 horas.
Ante tal demanda, dijo, el Instituto de Neurología “brinda atención oportuna, especializada y multidisciplinaria, mediante personal médico de alta especialidad en constante formación y actualización, y la incorporación de tecnología y técnicas de vanguardia”.
Lo anterior, abundó, con el firme objetivo de reducir el riesgo de muerte y discapacidad, así como preservar la funcionalidad y calidad de vida de las personas que presentan enfermedades neurovasculares de alta complejidad, como el infarto cerebral y los aneurismas.
informó que el número de procedimientos terapéuticos ha aumentado un 65%, debido a la renovación del personal y a la incorporación de técnicas utilizadas internacionalmente.
El especialista indicó que la atención oportuna es determinante para reducir el riesgo de muerte y discapacidad, por lo que en el caso de un infarto cerebral, se debe intervenir lo antes posible, es decir, dentro de las primeras 24 horas aumenta las posibilidades de preservar o recuperar la funcionalidad; mientras que la ruptura de un aneurisma cerebral se asocia con una mortalidad cercana al 40% y discapacidad en aproximadamente 30% de quienes logran llegar al hospital.
Para atender a estos pacientes, el Instituto cuenta con dos angiógrafos, incluido un equipo biplanar, que permiten obtener imágenes simultáneas y reconstrucciones tridimensionales para realizar procedimientos con mayor precisión.
A ello se suman tecnologías como diversores de flujo para determinados aneurismas y sistemas de aspiración combinados con stent retrievers para la extracción de coágulos en casos de infarto cerebral.
Por otro lado, comentó que la consolidación de esta área de alta especialidad se sustenta en un programa de formación continua de dos años, dirigido a profesionales de neurología, neurocirugía y neuroimagen, quienes se capacitan en procedimientos como la trombectomía mecánica para el tratamiento del infarto cerebral —en el marco del Código Ictus— y el abordaje endovascular de la hemorragia subaracnoidea causada por la ruptura de aneurismas cerebrales.
El médico residente de segundo año de Terapia Endovascular Neurológica y jefe de residentes, Carlos Cruz, informó que el Instituto atiende alrededor de 50 casos anuales de infarto cerebral mediante este tipo de procedimientos y entre 120 y 150 casos de aneurismas cerebrales al año, dos de las principales urgencias atendidas por esta especialidad.
Además, refirió, en agosto, tres médicos residentes del referido instituto participaron en un curso especializado de neurología intervencionista en la Universidad de Chicago, Estados Unidos, donde realizaron prácticas con modelos de simulación que les permitieron conocer y utilizar diversos dispositivos endovasculares en condiciones similares a las de los procedimientos clínicos.
Para atender estas enfermedades neurovasculares de alta complejidad el instituto cuenta con el médico especializado, la tecnología de vanguardia y programas de formación continua, con el objetivo de brindar atención oportuna y contribuir a reducir las secuelas, la discapacidad y el riesgo de muerte asociados con estos padecimientos.