
El Senado se declaró listo para revisar las propuestas el Poder Judicial para modificar, su marco normativo y ajustar la reforma vigente desde septiembre del 2024, cuyo principal cambio fue el voto popular para elegir a Ministros, Magistrados y Jueces, tanto en el ámbito federal como estatal.
El presidente del Senado , Higinio Martínez explicó que esperará a conocer primero la evaluación de quienes actualmente integran y operan el Poder Judicial, pero reconoció que los ajustes son pertinentes y necesarios ante las fallas que se han señalado por diversos sectores incluidos legisladores sobre la llamada reforma judicial.
“Pues la realidad nos dice que hay que buscar algunos ajustes. No voy a decir cuáles son. Ahora a quien le toca en primera instancia decirle al Poder Judicial que es el que está viviendo los beneficios o los problemas que haya ocasionado esta reforma judicial. Nosotros tenemos una idea, pero vamos a esperar ellos, ellos lo que están viviendo, no solo a nivel de la Suprema Corte, sino a nivel de todos los tribunales en todos los estados. Entonces vamos a ver”, sostuvo.
Ante las versiones sobre una nueva reforma que podría plantear cambios en la estructura de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el legislador señaló que no cuenta todavía con información concreta sobre las iniciativas que se preparan, aunque aseguró que cualquier propuesta encaminada a mejorar el funcionamiento de las instituciones será bienvenida.
Reconoció que la reforma judicial impulsada y aprobada anteriormente requiere ajustes, aunque evitó adelantar cuáles deberían ser.
“Tenemos una idea, pero vamos a esperar a ellos, a lo que están viviendo, no sólo a nivel de la Suprema Corte, sino a nivel de todos los tribunales en todos los estados”, señaló.
El legislador reconoció que existe inquietud dentro del Poder Judicial, pero sostuvo que ha llegado el momento de que sus integrantes también planteen alternativas para mejorar el nuevo modelo.
“Cualquier ajuste que se haga, no sólo en el marco del Poder Judicial, de todo, siempre será bienvenido todo lo que sirva para mejorar a este país”, puntualizó.
Explicó que, desde su perspectiva, corresponde en primera instancia al propio Poder Judicial identificar los beneficios, problemas y áreas de oportunidad derivados de la transformación institucional, no solamente en la Suprema Corte, sino también en los tribunales de las entidades federativas.
El senador puso como ejemplo la situación del Estado de México donde, dijo, son necesarios algunos cambios. Sin embargo, insistió en que serán los especialistas y quienes forman parte del sistema judicial quienes deberán aportar elementos para determinar qué debe modificarse.
Rechazó, no obstante, que la necesidad de ajustes implique reconocer que la reforma haya sido equivocada. Recordó que se trató de un proceso de gran alcance, en el que participaron numerosos actores y que recibió fuertes cuestionamientos precisamente por su carácter radical.
Defendió además uno de los principales objetivos de la reforma: ampliar la participación ciudadana en la designación de jueces, magistrados y ministros. Consideró que cuestionar el carácter democrático de ese proceso equivaldría a desconocer la participación de los ciudadanos.
“Mientras participan los ciudadanos, está bien”, afirmó, al señalar que ahora corresponde analizar los resultados y determinar qué debe perfeccionarse.