
Luego de poco más de una hora y media de debate, este miércoles la Cámara de Diputados aprobó en lo general, con 331 votos a favor de Morena y sus aliados del PT y PVEM, y 118 en contra, de PAN, PRI y MC, la Ley de Ingresos de la Federación 2027, que estima sus recursos en 10.6 billones de pesos con los que contará la Federación para financiar el gasto público, de los cuales 6.2 billones corresponderían a ingresos tributarios y 1.7 billones de pesos a la deuda interna.
Tras la votación, el pleno inició la discusión en lo particular del proyecto, para el que se registraron reservas a 24 artículos y a la totalidad de los transitorios. Se acordaron 3 rondas de intervenciones, con 3 oradores por partido, aunque el PVEM no será parte de esta etapa del debate.
La propuesta tiene el objetivo de exentar de multas y recargos a quienes tengan créditos fiscales firmes o consentidos, sin imponer un límite al monto de sus adeudos. Actualmente, estos beneficios están reservados a contribuyentes cuyos ingresos totales no superen los 300 millones de pesos.
PT defiende ingresos y política fiscal del gobierno federal
El coordinador del Partido del Trabajo (PT), Reginaldo Sandoval, reconoció que el incremento proyectado en los ingresos públicos no será suficiente para cubrir todas las necesidades del país.
La iniciativa asigna 442 mil 804 millones de pesos adicionales respecto a 2026, lo que significa un crecimiento real de 1.1 por ciento.
Sandoval abogó, sin embargo, la decisión del gobierno federal de no crear nuevos impuestos ni elevar las tasas existentes, salvo los ajustes respectivos a la inflación.
El funcionario petista destacó el aumento de la recaudación y la menor dependencia de los ingresos petroleros. Acerca del endeudamiento, rechazó que el nivel actual se traduzca a un manejo irresponsable de las finanzas públicas.
Sandoval comparó el comportamiento de la deuda respecto al producto interno bruto (PIB) en distintas administraciones. Puntualizó que en el gobierno de Vicente Fox disminuyó 1.1 por ciento, mientras que con Felipe Calderón aumentó 14.5 por ciento y con Enrique Peña Nieto, 12.4 por ciento.
En contraste, acentuó que en el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador el incremento fue de 6.9 por ciento.
PRI desconfía el destino de la deuda pública
Desde la oposición, el diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Jericó Abramo polemizó que el endeudamiento se utilice para financiar el gasto corriente, en lugar de destinarse a proyectos de infraestructura que impulsen el crecimiento económico.
Abramo subrayó que recurrir al crédito no es precisamente negativo, siempre que los recursos se orienten a inversiones productivas.
“1.7 billones de techo de deuda viene planteado en este paquete de ingresos para pagar 1.67 billones de pesos de la ‘tarjeta de crédito’. Pedimos prestado al banco para pagar los intereses a la tarjeta de crédito; para pagar la despensa, no para crecer la infraestructura de nuestro país”, lamentó.
Por otro lado, el también priista Emilio Suárez Licona se percató el peso que equivalen los intereses y las comisiones de la deuda en las finanzas públicas.
Suárez Licona catalogó estos compromisos como un “barril sin fondo” y recalcó que los recursos destinados a cubrirlos dejan de estar disponibles para atender necesidades prioritarias de la población, como salud, educación y vivienda.
La discusión continuó con el análisis de las reservas presentadas por los grupos parlamentarios, en una sesión definida por las diferencias entre el bloque oficialista y la oposición sobre la recaudación, el endeudamiento y el destino de los recursos federales para 2027.
La Crónica de Hoy 2026