
En medio de las protestas y movilizaciones de trabajadores del IMSS por aumento salarial y desabasto de medicinas, el PAN en el Senado acusó que el director de este organismo, Zoé Robledo está rebasado por la crisis que enfrenta esa institución, por lo cual le demandaron dejar la dirección general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Como parte de sus argumentos, el coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, aseguró que tres de cada diez recetas no se surten y que, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el gasto de bolsillo de los mexicanos para atender su salud aumentó 40 por ciento desde 2018.
Sostuvo que las carencias en los hospitales han obligado a los pacientes y sus familias a cubrir gastos que deberían resolverse mediante los servicios públicos de salud.
“Está absolutamente rebasado”, afirmó
Para el coordinador panista, la eventual renuncia de Zoé Robledo debe acompañarse de medidas que permitan corregir las deficiencias del IMSS.
Insistió en que no basta con sustituir a un funcionario si no se destinan recursos suficientes al sector y se investigan las presuntas irregularidades en el uso del presupuesto.
El senador también expresó su respaldo a las manifestaciones de médicos, enfermeras, camilleros y otros trabajadores del sector, quienes han denunciado condiciones laborales precarias y falta de materiales indispensables para desempeñar sus funciones.
Afirmó que la discusión no debe limitarse a los incrementos salariales del personal sanitario, sino incluir la carencia de jeringas, gasas, catéteres y otros insumos necesarios para realizar procedimientos médicos.
Como uno de los puntos más graves de su denuncia, Anaya se refirió a la muerte de 11 recién nacidos que, según sus declaraciones, fallecieron recientemente por presunta negligencia del IMSS.
El legislador utilizó estos hechos para exigir responsabilidades y cuestionar las condiciones en las que se brinda atención médica; las causas y responsabilidades de esos fallecimientos deberán establecerse mediante las investigaciones correspondientes.
El panista también acusó que la corrupción en la contratación de proveedores agrava las dificultades para abastecer a las unidades médicas.
En particular, mencionó el caso de Amílcar Olán y formuló señalamientos sobre presuntas ventas de medicamentos e insumos a sobreprecio, sin presentar durante su intervención elementos que permitan dar por acreditadas esas acusaciones.
Reconoció que los trabajadores merecen una remuneración justa, pero subrayó que también es indispensable garantizar recursos suficientes para el funcionamiento de los hospitales.
Frente a las críticas de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre una posible politización de las protestas, Anaya rechazó que las demandas de los trabajadores deban desestimarse por supuestos vínculos partidistas.
Sostuvo que las movilizaciones responden a reclamos relacionados con la falta de medicamentos, las condiciones hospitalarias y la necesidad de mejorar la atención a los pacientes.
Para el coordinador panista, la eventual renuncia de Zoé Robledo debe acompañarse de medidas que permitan corregir las deficiencias del IMSS.
Insistió en que no basta con sustituir a un funcionario si no se destinan recursos suficientes al sector y se investigan las presuntas irregularidades en el uso del presupuesto.