
La claridad es una cortesía del filósofo”, decía José Ortega y Gasset. Esa cualidad no es propia de todo aquel que dedica su vida a la filosofía en la actualidad, sin embargo, hay quienes la mantienen intacta, como Mario Bunge, quien en este año cumple 100 años.
En una entrevista realizada hace casi un lustro, Mario Bunge refirió que su familia no es longeva y que mantener su capacidad intelectual a los 96 era sólo una curiosidad. El 21 de septiembre, el filósofo argentino alcanzará el siglo de vida, por lo que se llevarán a cabo actos conmemorativos en varios países que inician con un homenaje en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde fue profesor invitado entre 1975 y 1976.
El homenaje se realizará mañana en el último día del V Congreso Iberoamericano de Filosofía: 5 Siglos de encuentros y divergencias, que se lleva a cabo en la facultad universitaria; en el acto se presentará el libro El último ilustrado. “Después de Bunge no habrá más ilustrados”, señala Antonio Martino, profesor de la Universidad Nacional de Lanus (Argentina), académico cercano a Bunge y coorganizador del homenaje.
“Nuestra cultura ya no permite la existencia de personas ilustradas, vivimos con mucha rapidez, sin tiempo para reflexionar. Sí, estamos muy informados, pero ilustrados como Mario Bunge ya no hay más”.
El también profesor emérito de la Universidad de Pisa (Italia) expondrá la obra política de Bunge, la cual se conoce poco, añade. “Es excepcional, no hay obras serias de esa dimensión. En ésta propone incluso una vía política que consiste en un tipo de socialismo a través de cooperativas con una máxima moral extraordinaria”.
LÓGICA CIENTÍFICA. Autor de una vasta obra, el también físico y humanista es ya un clásico de la filosofía científica, además de ser un duro crítico de la pseudociencia —donde incluye al psicoanálisis—, así como de corrientes filosóficas como el existencialismo.
“Bunge tiene muy poco afecto por los llamados filósofos postmodernos pues piensa que no han aportado ningún conocimiento porque justamente niegan la ciencia, la racionalidad, la lógica, y ‘cuando usted niega eso se vuelve un cuadrúpedo’”, refiere Martino.
Para Bunge, la ciencia no se hace en un vacío filosófico, sino en una matriz filosófica que incluye el realismo, el materialismo, el sistemismo y el humanismo. Estas distintas posiciones han sido conjugadas por el científico en su Tratado de Filosofía Básica, compuesto por ocho volúmenes.
“En Argentina ha sido ninguneado, quizá por la envidia de los filósofos de la academia”, menciona Guillermo Denegri, profesor de la Universidad de Mar del Plata (Argentina), quien también coordinará el homenaje y hablará sobre aspectos de la vida y obra del filósofo. Bunge, agrega, tiene una producción extraordinaria, original y unipersonal. “En la mayoría de sus artículos científicos y libros es el único autor, cuando que actualmente no hay científico que publique solo. Entre más de 600 artículos, sólo el 2 por ciento ha sido escrito en coautoría”.
En el marco de las celebraciones, la editorial Springer publica otro libro del Premio Príncipe de Asturias y único filósofo vivo miembro de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS) —el otro fue Bertrand Russell—. “Todo en el contexto de celebrar al filósofo vivo más importante que hay”, enfatiza Antonio Martino.
El homenaje a Mario Bunge se llevará a cabo el viernes 21 de junio a las 11:30 horas en las Aulas A y B de la Facultad de Filosofia, zona de seminarios. El acto también podrá seguirse a través de la página de la facultad: www.filos.unam.mx. La clausura del congreso se llevará a cabo en el Auditorio Alfonso Caso a las 20:30 horas.
En su obra La ciencia, su método y su filosofía (1959), Mario Bunge establece que la ciencia es el conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y por ende falible. Entre las características más importantes del conocimiento y la racionalidad se encuentra que el conocimiento científico es: fáctico, que trasciende los hechos; que la ciencia es analítica, que la investigación científica es especializada; que el conocimiento es claro y preciso, que es comunicable, que es verificable; que la investigación científica es metódica, que el conocimiento científico es sistemático, general, legal y por último que la ciencia es explicativa.
“Todos estos componentes explican de manera minuciosa lo que es la ciencia, es decir, explican de manera más detallada, punto por punto con el fin de obtener una completa comprensión por parte del lector, nos da a entender que la ciencia es susceptible a errores, y que no es ciencia algo imposible de comprobar o verificar dentro de leyes o hipótesis generales”.
Copyright © 2019 La Crónica de Hoy .

