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7 millones de personas no podrán pagar a bancos

Mario di Constanzo, extitular de la Condusef, alerta que al terminar este mes, los programas de apoyo bancario, cerca de 10 millones de créditos están al borde del impago. El monto asciende a $1.5 billones. Urge al gobierno evitar se convierta en grave problema social.

7 millones de personas no podrán pagar a bancos | La Crónica de Hoy

El apoyo bancario sólo aplazó el pago, pero los intereses siguieron avanzando.

La moratoria en el pago de créditos bancarios es un tema de especial relevancia, ante el cual es urgente que el gobierno federal implemente acciones a fin de evitar que este problema financiero eventualmente pudiera convertirse en un grave problema social, ante la desesperación de la gente que no pueda pagar sus deudas, advirtió Mario di Constanzo, expresidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Con base en sus estimaciones, que coinciden con las de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el informe de la Asociación Mexicana de Bancos (AMB), para septiembre próximo 9.8 millones de créditos podrían entrar en morosidad, involucrando a aproximadamente siete millones de personas y una cartera que podría estar en alrededor de 1.25 billones de pesos.

Los créditos que se verían afectados por problemas de pago y que se adhirieron al Programa de Apoyo a los Usuarios del Crédito con motivo de la Contingencia Sanitaria incluyen: 3.3 millones de tarjetas de crédito, 3.3 millones créditos Pymes y personas físicas (que podrían involucrar una cartera de cuando menos 412 mil 687 millones de pesos), alrededor de 788 mil créditos de nómina, casi un millón de créditos personales y aproximadamente 322 mil créditos hipotecarios.

“Si estimamos la deuda promedio de una tarjeta de crédito, ronda los 31 mil pesos, el crédito de las Pymes los 125 mil y el de nómina 82 mil pesos, con un salario promedio de 15 mil pesos, con lo cual, las cifras son alarmantes”, dijo a Crónica el analista, uno de los más respetados del país, y recordó que este mes terminan la mayoría de los programas de apoyo que dieron los bancos y que fue prácticamente un congelamiento de deuda, entonces, ejemplificó, las tarjetas de crédito ya deberán ser pagadas a partir de agosto y lo que se dejó de pagar ya está incorporado al saldo deudor en el estado de cuenta de este mes.

Para algunos créditos de nómina lo que se hizo fue recorrer la mensualidad, pero estos pagos que no se hicieron generan intereses a tasa normal, así como los créditos hipotecarios el pago de la mayoría de las veces se va hasta el final del pago del crédito, pero también genera intereses a tasa normal.

Este programa hizo que la cobranza se detuviera cuatro meses, pero los intereses siguieron corriendo, y si bien es cierto que fue un apoyo momentáneo de liquidez, no fue una reestructuración formal de sus deudas como tener una menor tasa o un plazo mayor, con lo que “ahora los deudores y/o empresas deberán hacer pagos más altos al término de la vigencia del Programa de Apoyo para este mes que corre”.

A este panorama, abundó Mario di Constanzo, hay que agregar que en septiembre próximo se podría incrementar en un 10 por ciento, el número de usuarios de tarjetas de crédito por la crisis económica y el desempleo, con lo que la cartera vencida de tarjetas de crédito podría llegar a los 159 mil millones de pesos y a 3.6 millones de tarjetas de crédito con problemas de morosidad.

Asimismo, refirió que desde el pasado mes de mayo, los bancos en su conjunto reportaban una pérdida esperada en esta cartera de todos créditos mencionados por 175 mil millones de pesos, y ante el panorama actual “obviamente esto se va a recrudecer ahora que se levante la vigencia de estos programas bancarios”.

Esta morosidad, sostuvo Di Constanzo se puede volver en un problema social muy importante por la desesperación de la gente de no poder pagar sus créditos, “hablamos cuando menos siete millones de personas, sin considerar aquellos créditos de entidades no bancarias es decir, sofipos, sofomes, cajas de ahorro y tiendas departamentales, pero, si consideramos todo esto, serían más de 10 millones de créditos que se verían emproblemados, entonces, o van acabar 7 millones de personas en el buró de crédito o se lanza un verdadero programa de restructura de adeudos”, estableció.

En este sentido, señaló que un programa de este tipo debe considerar disminuir la tasa de interés, que en este momento es algo que sí se puede hacer, reestructurar la deuda a una menor tasa y a un mayor plazo, para poder disminuir los pagos mensuales. 

Respecto a qué tanto pueden disminuir las tasas de interés, Mario di Constanzo puntualizó que se deben tomar en cuenta las variables, empero, refirió, los créditos de auto, de denomina, los personales y los hipotecarios tienen más o menos la posibilidad de alargarse cuando menos dos años. 

“Las tasas de interés, ya han observado una trayectoria decreciente, en la tasa de interés de referencia en todo el mundo, entonces si hay un margen importante para reducirla, por ejemplo, Banorte en su programa de apoyo estuvo manejando una tasa para tarjetas de crédito del 50 por ciento, una locura. Creo que hay un buen margen para bajarlas, por ejemplo, los hipotecarios ya están abajo del 8 por ciento, y las de consumo deberían estar en un rango, desde luego, no mayor al 20 por ciento”, sostuvo.

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