Opinión


¡#BastaYa de Violencia contra las mujeres!

¡#BastaYa de Violencia contra las mujeres! | La Crónica de Hoy

Las mujeres gritamos y exigimos parar todo daño psicológico, físico y sexual que hemos sufrido a lo largo de los años. Nunca más estaremos calladas. Luchamos de forma sorora para exigir justicia por aquellas que ya no están, víctimas de hombres machistas y misóginos, víctimas de un Estado y un sistema patriarcal que someten y matan a las mujeres.

Todos los días debe ser Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer hasta que terminé, porque cuando existe sistemáticamente la violencia contras las mujeres y se repite en todos los países, no hablamos de un problema cultural, sino de un problema de género.

México es el segundo país de América Latina y el Caribe con más feminicidios, tan sólo por debajo de Brasil, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). 

Hay siete mujeres asesinadas diariamente en México, según el INEGI. Y leo y escucho a personas justificando y naturalizando la violencia contra nosotras. Tratando de invisibilizar los feminicidios, ocultándolos sobre la base homogénea del homicidio y la violencia generalizada. Pero no. Las mujeres somos asesinadas por razones totalmente diferentes a las de los hombres. Morimos violadas y asfixiadas, golpeadas, acuchilladas, ahorcadas y envenenadas.

Pocas veces por arma de fuego. Nuestros asesinos casi nunca tienen acceso a una, son personas comunes, con trabajo, pareja o familia. Tan comunes que generan terror. Pueden ser desde nuestro familiar más cercano hasta el taxista. Es preocupante que perdamos la confianza en el otro. Que nos sintamos inseguras en cualquier espacio.

Estar todo el tiempo alerta, preocupada, amenazada, es desgastante. Tenemos derecho a ser libres. Vivir y ser mujer no debería ser un acto heroico.

Tenemos que exigirle al Estado que cumpla su función de garantizar seguridad e igualdad entre géneros. Hay muchísimas mujeres luchando desde diferentes ámbitos para que esto sea posible y, sin embargo, no es suficiente. No lo es, porque hay muchos hombres que no han hecho su parte.

Hay hombres ahí afuera uniéndose para desprestigiar y atacarnos a las feministas. Culpando y revictimizando a las muertas. Es hora, como dice la periodista y escritora Lydia Cacho, que salgan “de la comodidad de sus privilegios para convertirse en un ejemplo vivo de hombres no violentos”.

Colaborando con las tareas de cuidado y educación de sus hijos. Evitando reproducir estereotipos y dejar de cosificarnos. Deconstruyéndose y generando vínculos entre ellos para encontrar nuevas formas de lucha para evitar la dominación masculina.

Y sin embargo, tampoco se trata de que los hombres se adueñen de espacios construidos por mujeres. No se trata de que ellos sean los protagonistas y otra vez, invisibilicen y sometan a las mujeres. Tienen que aprender a ser aliados feministas. Algo que les cuesta muchísimo trabajo, pues siempre han sido las figuras de la historia.

Pero sólo así, aunado a políticas públicas eficaces, la sociedad machista podrá ir derrumbándose ante los ojos de hombres y mujeres más libres, plurales, democráticos y menos violentos.

Los feminicidios deben parar. #NosQueremosVivas #NiUnaMás

 

Twitter: @wendygarridog
wengarrido@gmail.com

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