Opinión


C.C.P. Carla Humphrey Jordan, consejera del INE

C.C.P. Carla Humphrey Jordan, consejera del INE | La Crónica de Hoy

Un buen número de ex colaboradores del Presidente estadounidense Donald Trump coinciden en señalar que para éste, el manejo de la política internacional y doméstica, se mueven en relación a un solo objetivo, reelegirse en noviembre próximo para cuatro años más al frente de la Casa Blanca. Lo cierto es que esta meta obsesiva, combinada con su baja popularidad, ha llevado a que el mandatario aviente ya un pial sin precedentes, al insinuar que deberían aplazarse las elecciones presidenciales, utilizando como pretexto, irónicamente, el estado de una pandemia que no ha podido controlar.

Hoy, los números de las principales encuestadoras en Estados Unidos le dan una ventaja sólida en la votación total al candidato demócrata Joe Biden, que como vimos en el pasado proceso de 2016 puede ser en principio casi irrelevante para ganar la presidencia, pero adicionalmente las encuestas muestran que el ex vicepresidente en la administración de Obama, también lleva la delantera en algunos estados que ganó Trump en la pasada elección y que son fundamentales para obtener los delegados electorales necesarios para convertirse en Presidente.

De persistir el estado actual de cosas y la misma tendencia, la derrota de Donald Trump empieza a parecer inminente. La apuesta política del actual mandatario era llegar a su intento para reelegirse con una economía pujante, lo cual estaba logrando, las ganancias de en la bolsa de valores eran uno de los indicadores del éxito del buen manejo presidencial, aunque sin duda engañoso. Los resultados de muchas de las empresas que cotizan en bolsa podrían ser en buena medida consecuencia de la política fiscal de Trump de bajar las tasas impositivas, siendo esta la principal razón de las grandes utilidades que se festejaban en el mercado accionario norteamericano, a costa de aumentar el déficit.

Pero los conflictos raciales que revivieron en Estados Unidos, el mal manejo de la crisis del COVID 19, la intervención de Rusia a su favor para ganar las elecciones y algunos otros escándalos lo tiene al borde de la derrota. Ante esta situación, Trump utilizó su medio de comunicación favorito, Twitter, para sugerir la necesidad de aplazar la elección, argumentando que la votación por correo sería suceptible de un gran fraude, según él en su contra. El día de la elección, así como el día de término del mandato presidencial están establecidos en ley, por lo que hacer una reforma para cambiar estas fechas sería políticamente muy complejo, más aún que la ley prevee la alternativa del voto por correo.

En efecto, algunos países han movido la fecha de sus elecciones, no necesariamente presidenciales, ante la situación que vivimos por la pandemia, pero ha sido generalmente porque su marco legal no prevee otra forma de votar que no sea presencial. En algunos casos, la decisión de mover las fechas de las elecciones han venido de regímenes no precisamente democráticos, sino con decisiones centralizadas en el propio gobierno.

La pandemia, que ha generado tantos cambios en el mundo, y que tendrá tantas consecuencias en todos los ámbitos, estará siendo también un factor en distintas naciones cuyos sistemas electorales no prevean una alternativa para el voto presencial, lo que marca la necesidad de escuchar a aquellos que proponen avanzar hacia la votación electrónica como una opción viable y necesaria en México, no sólo ante emergencias, pudiendo incluso ser un instrumento que logre abaratar el costo de los procesos electorales, donde nuestro país registra uno de los promedios más alto de costo por voto emitido.

 

Notario Público y Maestro en Políticas Públicas
maximilianogarciap@gmail.com
Twitter: @AMaximilianoGP

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