Opinión


C.C.P. Ivonne Ortega Pacheco Exgobernadora de Yucatán

C.C.P. Ivonne Ortega Pacheco Exgobernadora de Yucatán | La Crónica de Hoy

Del recuerdo de un proyecto trunco por la candidatura a la Presidencia de la República, donde hubo disciplina de su parte y luego silencio total, hoy surge usted de nuevo, prácticamente de entre las sombras, para levantar la mano y ser la primera contendiente en busca de la dirigencia nacional del PRI, un partido con un difícil e incierto camino hacia la sobrevivencia.

El otrora partido dominante, que en 1989 tenía las 31 gubernaturas —entonces el DF era una regencia designada—, hoy sólo ocupa 12 gobiernos estatales. En el referente electoral inmediato, la elección de 2018, no ganó ninguna de las 8 gubernaturas en disputa. Está hoy en lo más bajo que ha caído en su historia, aunado a su escasa presencia en la Cámara de Senadores: sólo14 integrantes de su bancada, mientras que en la Cámara de diputados cuentan únicamente con 47 legisladores.

En esta circunstancia muchas cosas hacen que la historia del PRI que perdió la presidencia en el 2000 y 2006, sea distinta al derrotado en 2018. A pesar de haber entregado por primera vez el poder con Vicente Fox en el 2000 y con Calderón en el 2006, contaban con un número mayoritario de gobernadores, más de 20, además de una presencia sólida en el Congreso, que le daba foros para sus potenciales candidatos, así como recursos económicos para elecciones locales y la presidencial. Las arcas estatales eran el apalancamiento, ilegal, que hoy se ve muy disminuido y además difícil de mover por la fuerte fiscalización que habrá en 2021.

El 2019 no representa, en principio, un riesgo político para el PRI, es incluso un buen ejercicio de prueba para quien llegue a dirigirlo, ya que no puede perder más de lo que actualmente ya está perdido. En el caso de la elección extraordinaria de Puebla las expectativas son muy bajas, igual en Baja California donde no pintan. En ambas, más en la primera que en la segunda, la disputa será entre Morena y PAN. 

Caso distinto será el de la elección intermedia de 2021 donde estarán en juego 8 de las 12 gubernaturas que actualmente tiene el PRI. Las pasadas elecciones no fueron las mejores para ellos en estados que gobierna como Campeche, Colima, Guerrero, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas, los cuales será difícil conservar. Habrá otras cuatro en disputa, Michoacán, Nayarit, Chihuahua y Baja California Sur, pero ahí tampoco parece haber muchas expectativas.

Se antoja difícil que el PRI genere una propuesta al electorado. Proponer experiencia para gobernar, fue una idea que ya vendieron y los resultados fueron impopulares por decir lo menos. Presentarse como alternativa de cambio es impensable. Ahora si necesitarán “un genio” para enganchar con la gente.

Dirigir al PRI en esta etapa será sin duda una de las empresas políticas más complejas en la historia de este instituto político, que vive un fresco desprestigio y que tiene en frente a un partido político dominante en el gobierno que es Morena, otro como el PAN que intenta captar lo que caiga del desgaste presidencial, otros que vienen emergiendo por zonas en el país como MC, y las nuevas alternativas que podrían convertirse en partido político. Sin embargo, aún así, habrá contienda y contrincantes que se interpondrán para lograr su meta, veremos si su lucha es hasta el final o se repite la historia.

 

maximilianogarciap@gmail.com
Twitter: @maximilianogp

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