Opinión


C.C.P. Jesusa Rodríguez Ramírez Senadora de la República

 C.C.P. Jesusa Rodríguez Ramírez Senadora de la República  | La Crónica de Hoy

Ampula levantó la declaración de Jesusa Rodríguez sobre ser una “senadora marihuana de tiempo completo”, con todas las interpretaciones que cada quien quiso darle, particularmente algunas críticas del sector más conservador que no está de acuerdo con ella en su bandera política de legalizar el uso de la marihuana para fines lúdicos. Sin embargo la discusión y definición sobre el marco legal de esta hierba “sagrada”, como la llama la Senadora de Morena, no debe retrasarse más.

En México la marihuana es un producto ilegal o no regulado para muchos de sus usos, habiendo contradicciones de fondo con respecto a lo que dice la ley, lo que falla la Corte frecuentemente y su aplicación administrativa. Algo se ha avanzado ya en el tema del consumo para fines lúdicos, consecuencia de acciones jurídicas de activistas como SMART de Juan Francisco Torreslanda y Ulrich Richter, entre otros, así como en el uso en productos cosméticos, alimentos y suplementos alimenticios, pero en materia de producción, distribución y esquemas de políticas públicas de salud aún hay mucho por definir.

Mientras en México se sigue discutiendo la legalidad y reglamentación de la marihuana para diferentes usos, en importantes entidades de los Estados Unidos y en todo Canadá ya se desarrolla con plenitud la industria de los canabinoides, con todo lo que ello conlleva, como lo son la inversión, generación de impuestos y empleos por mencionar algunos.

Mientras en nuestro país se siguen destruyendo plantíos, nuestros socios comerciales están generando todo un nuevo mercado de productores y consumidores como parte de una política económica.

Mientras que aquí se destinan recursos económicos y de efectivos del ejército y otras instituciones de seguridad para combatir la producción, venta y trasiego de marihuana, en otras naciones están apuntalando la obtención legal de recursos del sector financiero para consolidar la producción.

Ejemplificando lo anterior, en Estados Unidos se está discutiendo en el Congreso cómo destrabar el financiamiento para esta pujante industria. Recientemente el líder de la mayoría en la Cámara baja de Estados Unidos, Steny Hoyer, anunció su respaldo a una iniciativa presentada tanto por legisladores republicanos como demócratas para que los negocios de cannabis puedan acceder al sistema bancario federal, es decir obtener créditos sin que los bancos corran riesgos legales, toda vez que si bien la producción, distribución y consumo de marihuana ha sido legalizado ya en varios estados de la Unión Americana, esto aún es ilegal bajo la ley federal.

Procuradores de 33 entidades de Estados Unidos, han urgido al Congreso para aprobar esta nueva legislación, conocida como SAFE Banking Act, para que los bancos federales puedan prestar dinero a las empresas que producen canabinoides en las entidades donde su legislación local se los permite, pero que al estar prohibido por la ley federal, hoy sólo pueden acudir a los bancos locales o a las cooperativas, que no tienen las capacidades de financiamiento de los primeros.

Después de tantos foros, estudios, debates y por lo menos una decena de iniciativas vigentes en el Congreso, entre ellas una de la actual Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, no debe escandalizar que Jesusa Rodríguez sea “senadora marihuana” sino que el legislativo no lleve a las comisiones y al pleno este importantísimo tema para su votación, por su impacto económico, de derechos civiles y libertades y que tendría un gran impacto en la estrategia de seguridad. Ya es tiempo.

 

 

Arturo Maximiliano García

maximilianogarcia@gmail.com

@maxiilianogarciap

 

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