
Especialistas del Instituto de Física de la UNAM obtuvieron un condensado de Bose-Einstein, un estado de la materia que concentra átomos a muy bajas temperaturas. El fenómeno, teorizado por Einstein y comprobado hace poco más de dos décadas, fue reproducido en la UNAM, con lo que sus científicos podrán estudiar fenómenos como los superfluidos y turbulencias, así como otros procesos hidrodinámicos.
Mediante el Laboratorio de Materia Ultrafría e Información Cuántica del Laboratorio Nacional de Materia Cuántica (LANMAC), el pasado 24 de octubre los investigadores encabezados por Jorge Seman, lograron atrapar y condensar átomos a casi -273 °C, el cero absoluto, mediante una cámara al vacío que es imputada por un láser para desagregar átomos, hasta conformar un cúmulo de los más fríos.
“Con esto podemos hacer mucha física”, refirió Seman en conferencia en el instituto. “Particularmente nosotros estamos interesados en el estudio de la superfluidez, un estado de la materia donde los líquidos fluyen sin resistencia, y de la turbulencia”.
Para ello, realizarán experimentos agregando decenas o cientos de vórtices para “ver qué pasa”. Este fenómeno, dijo, es importante en física, ingeniería e incluso medicina”.
El estudio y aporte del conocimiento en turbulencia, añadió, tiene impacto en el diseño de mejores tuberías, aviones y autos, pero también en el entendimiento del flujo sanguíneo. “De esta forma podemos aportar conocimiento útil que permitirá entender este fenómeno”.
“Las tecnologías cuánticas es el área de mayor inversión internacional, puesto que plantea hacer cosas con ideas nuevas. Si podemos controlar algo podemos idear algo”, señaló Rocío Jáuregui, responsable técnica del LANMAC. “Por ejemplo, la medición del tiempo, como la proporcionada con los relojes atómicos, permite enviar un mensaje a un satélite y de ahí a 10 millones de personas”.
Esta tecnología cuántica también permite desarrollar metodologías de comunicación alternativa, difíciles de descifrar: los bancos ya utilizan códigos de información cuántica para tener una mejor criptograma.
“Hay una tecnología nueva desarrollada desde hace más de veinte años en la que México sólo era protagonista desde el área teórica, es hasta ahora que lo podremos hacer de manera experimental. Sabemos hacer teoría y experimentos, por lo que podremos incidir en alguna de estas áreas”, añade.
Esta es la primera vez que se obtiene este tipo de condensado en México y Latinoamérica, lo cual es “un paso importante para incidir en el conocimiento de la materia cuántica a nivel de estudio y de control”, dijo por su parte Manuel Torres Labansat, director del Instituto de Física. “Tiene características singulares, puesto que el experimento se hace en un laboratorio y no hay un lugar en el Universo en donde se produzcan temperaturas tan bajas.
“El estudio de la materia cuántica representa un cambio de paradigma, pues implica entender de una nueva forma cómo funciona la naturaleza”.
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