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Con pesar de la industria, se vota un nuevo etiquetado de alimentos

Se prevé que se vote a favor de un etiquetado de advertencia entendible para la población. Hay respaldo de organizaciones de la ONU, legisladores, ONGs, pero no de las empresas.

Con pesar de la industria, se vota un nuevo etiquetado de alimentos | La Crónica de Hoy

En diversos países de Latinoamérica ya se han implementado etiquetados de advertencia. (Foto: Archivo)

Hoy en el pleno de la Cámara de Diputados se vota el dictamen que reforma la Ley General de Salud para establecer un nuevo sistema de etiquetado frontal de productos procesados. Se espera que el nuevo etiquetado sea votado favorablemente y cambiar el actual por uno de advertencia —como el implementado en Chile— y que sigue las recomendaciones de la OMS/FAO, así como por la evidencia científica señalada por institutos de investigación.

El actual etiquetado tiene como base el implementado por la industria para autorregularse, bajo un esquema llamado Guías Diarias de Alimentación. En 2011, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) publicó el estudio Revisión del etiquetado frontal: análisis de las Guías Diarias de Alimentación (GDA) y su comprensión por estudiantes de nutrición en México, en el cual señala que sólo alrededor del 12 por ciento de los estudiantes de nutrición fueron capaces de entender dicho etiquetado.

Adicionalmente, el estudio expone que los valores utilizados por el etiquetado GDA no obedecen a los de referencia recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y no hay uniformidad en su implementación. El actual etiquetado es así un mecanismo inútil en la toma de decisiones para un consumo responsable y no una de las medidas de prevención del sobrepeso y obesidad, han manifestado el INSP y organizaciones de la sociedad civil aglutinadas en la Alianza por la Salud Alimentaria (ASA).

Ayer, autoridades de la Organización de las Naciones Unidas en el país expresaron que adoptar un etiquetado frontal de advertencia claro y de fácil comprensión es una de las medidas más urgentes que México debe llevar a cabo para revertir la emergencia nacional de salud por sobrepeso y obesidad.

En conferencia, el Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas en México, Antonio Molpeceres; la Representante en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), Lina Pohl; el Representante en el país de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) / Organización Mundial de la Salud (OMS),  Christian Morales; y el Representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Christian Skoog; manifestaron su beneplácito por el interés tanto en el Poder Legislativo como en el Ejecutivo para que en el país se adopte un nuevo etiquetado de alimentos que sea claro y fácil de comprender.

“Es necesario regular el etiquetado de alimentos para que este oriente de manera sencilla, rápida y efectiva la decisión de compra, evite mensajes engañosos, alerte sobre los contenidos de los productos y facilite al consumidor elecciones más saludables”, señalaron.

RETICENCIA INDUSTRIAL. La discusión por un nuevo etiquetado lleva más de una década y ha sido impulsado por las organizaciones de la ASA, así como por investigadores del INSP y del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, quienes preveían un aumento peligroso de los casos de obesidad y diabetes en el país, en buena medida por el cambio en la dieta de los mexicanos y su mayor consumo de productos procesados y bebidas endulzadas, de estas últimas, México es el principal consumidor en el mundo.

A lo largo del sexenio pasado, la Alianza por la Salud Alimentaria denunció un contubernio entre autoridades sanitarias en la Secretaría de Salud y Cofepris con la industria, la cual he sido reticente a este tipo de regulación en todo el mundo. “Se espera que hoy se vote a favor de un nuevo etiquetado, pero hay que recordar que las empresas que se oponen son de las más poderosas en el planeta”, señala en entrevista Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, organización eje de la ASA. “Tan sólo en Europa, invirtió mil millones de euros en el cabildeo parlamentario para evitar su implementación. Uno no sabe cómo se manejan a profundidad en México, sin embargo, lo que es claro es que perdieron el control que tenían en la Secretaría de Salud y en Cofepris”.

Añadió que en días recientes se ha recrudecido la campaña de la industria, agrupada en el Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico) para crear un entorno para confundir a legisladores y a la opinión pública.

“Frente a la evidencia y al hecho de que organismos internacionales, autoridades sanitarias, como la SSa y Cofepris, institutos de salud y sociedad  civil, estamos  de acuerdo en dar este paso, la industria no quiere ceder nada, en especial ConMéxico, que a lo largo de años ha impedido avances y cooptado a la autoridad”.

ETIQUETADO DE SEMÁFORO. El pleno de la Cámara de Diputados discutirá y aprobará hoy el “semáforo rojo” en materia de sobrepeso, obesidad y etiquetado frontal de advertencia de alimentos y bebidas no alcohólicas.

“Si no hacemos algo, esta generación de niños, nuestros hijos, van a tener una esperanza de vida menor a la nuestra”, indicó Mario Delgado, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

En el dictamen en la Comisión de Salud, con proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversos artículos de la Ley General de Salud en materia de Sobrepeso, Obesidad y de Etiquetado de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas se argumenta que “a través de la instrumentación de políticas públicas es posible inhibir la prevalencia del sobrepeso y obesidad, así lo muestra el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas y con alta densidad calórica…”

Tonatiuh Bravo Padilla, coordinador de Movimiento Ciudadano en la Cámara baja, indicó ayer que “este semáforo rojo es fundamental, puesto que en todos los países desarrollados lo tienen, y es urgente ante los niveles de obesidad infantil en México”. 

De acuerdo con el proyecto, las etiquetas o contraetiquetas para los alimentos y bebidas no alcohólicas deberán incluir datos de valor nutricional, que consideren el contenido energético total que aporta el producto, así como el contenido de grasas saturadas, otras grasas, azúcares totales y sodio. Esta información será presentada a través de un sistema gráfico con barras de colores colocadas de manera horizontal; estos colores serán: rojo, amarillo y verde, de acuerdo con la concentración de los componentes:

a) La barra de color rojo está asignado para los componentes de alto contenido y tendrá la frase “Alto en...”.

b) La barra de color amarillo está asignado para los componentes de medio contenido y tendrá la frase “Medio en...”.

c) La barra de color verde está asignado para los componentes de bajo contenido y tendrá la frase “Bajo en...”.

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