
De los casi mil 500 kilómetros cuadrados que tenía la cuenca lacustre del Valle de México en el siglo XVI, hoy sólo queda el 1.33% de esta extensión original, debido a su desecamiento gradual, señala la investigadora del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM, Erika Danaé López Espinoza.
En su estudio La importancia de la cobertura del suelo en el pronóstico del tiempo, explica que ese lago que se ubicaba en lo que hoy es parte del área metropolitana funcionaba como regulador térmico, pues de día enfriaba y de noche calentaba, lo que reducía el rango de temperatura hasta en cuatro grados centígrados.
De acuerdo con los resultados de esta investigación realizada con Ángel Ruiz Angulo, también del CCA, se concluyó que del año 1500 a 2012 la temperatura máxima sobre y alrededor del cuerpo lacustre se incrementó de 1.4 a 5.2 °C en época de secas y de 1.0 a 5.7 en periodo de lluvias, lo que provoca días más calurosos. Por otro lado, la mínima decreció de 0.8 a 3.1 °C y de 0.3 a 1.8 en episodios áridos y pluviales, respectivamente, lo que provoca días más fríos.
En un comunicado de la máxima casa de estudios, Erika López explica que en cuestiones climatológicas, se suele confundir tiempo -condiciones actuales de la atmósfera en un sitio determinado- con clima —patrón promedio del tiempo en un lugar, durante un periodo largo—-.
Por lo que añade, el primer término se refiere a la predicción del estado atmosférico en un lugar y momento particulares. “No es el mismo en todas partes; depende de muchos factores. No obstante, es preciso conocerlo para realizar actividades cotidianas y recreativas, así como para tomar decisiones como planificar siembras y cosechas, transporte aéreo y tránsito portuario, entre otras”.
Señala que estas ponderaciones son cruciales en zonas susceptibles de inundaciones a fin de anticiparse al impacto pluvial y se realizan con base en modelaciones numéricas del tiempo, a partir de observaciones, análisis de datos y graficación de salidas.
Respecto a los modelos de superficie, dijo que para evaluar la interacción entre ésta y la atmósfera en modelos de predicción se consideran los parámetros antes referidos, así como los topográficos, entre otros.
Copyright © 2016 La Crónica de Hoy .