Cultura


Eduardo Matos Moctezuma cuenta los 5 rompimientos que han cambiado su vida

El Premio Crónica habla de la reedición de su libro Arqueología de un arqueólogo… que narra su vida académica y su quehacer interior. Dice que escribe pensamientos, no poemas, y lee dos “Mi testamento” y “Erectario”.

Eduardo Matos Moctezuma cuenta los 5 rompimientos que han cambiado su vida | La Crónica de Hoy

Leonardo López Luján y Eduardo Matos en el Auditorio Tláloc. (Foto: INAH)

Eduardo Matos Moctezuma dice que en su vida hay cinco rompimientos trascendentales. Está ahora en el quinto: tener que enfrentar la muerte y cómo hacerlo, “porque ya se acerca el momento y tomo mis precauciones. Entonces les voy a leer este pensamiento que se titula “Mi testamento”, dedicado a mi Hija Daniela”.

Este poema y uno más titulado “Erectario” fueron el cierre de una hora donde el Premio Crónica habló de la reciente reedición de su libro Arqueología de un arqueólogo. Conversaciones con Eduardo Matos Moctezuma, de Leonardo López Luján y David Carrasco. O Como dice él mismo Matos, dos “personas que conocen muy bien al biografiado”.

Pero también fueron 60 minutos de risas, de gusto, de nostalgia y recuerdos. Los primeros traídos al presente por López Luján, quien hizo una extraordinaria semblanza de Matos Moctezuma y presentó el libro en el Auditorio Tláloc en el marco de la XXX Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH). Su frase que sintetizó la importancia de Matos fue: “Es sin duda, uno de los grandes arqueólogos de todos los tiempos”.

Luego vendría Eduardo Matos. Con su ingenio, memoria y conocimientos hizo que el público se regocijara con sus anécdotas y reflexionara sobre su vida interior. Así, cuenta que el libro que reedita la ENAH, “entrevera dos aspectos de mi vida: por un lado, la académica, y por otro, mi quehacer muy interior de pensamientos, la poesía, la filosofía, elementos que cambiaron mi interior”.

Ese tiempo, que es su vida y está por llegar a los 79 años, se plasma en este volumen que tuvo en su primera edición en español el título Los rompimientos del centauro. Y este encabezamiento lo usa Matos Moctezuma para hablar de los cinco rompimientos fundamentales en su existencia:

Cuenta que el primero  fue a los 15 años, con la religión. “Hice un autoanálisis una noche que salí a caminar  y decidí asumir mi propia responsabilidad, nada de que Dios lo quiso o si quiere.  Hacemos a un lado al señor. Y al día siguiente me sentía el hombre más libre del mundo”.

El segundo, agrega, fue con la familia: “Estaba casado, tenía hijos, todo normal, pero en un momento se rompe la familia con las consecuencias evidentes”.

El tercero es el poder. “Al llegar a lo que considero el pináculo de mi carrera burocrática: Presidente del Consejo de Arqueología, organismo que aprueba los proyectos de investigación arqueológica de las instituciones nacionales  y extranjeras,  y le dije al entonces director general del INAH, Gastón García Cantú, que ya no quería estar ahí y regresar a la investigación. De ahí iría al proyecto del Templo Mayor”.

El cuarto rompimiento es con las cosas superfluas. “Ahora , gracias a la 4T, he llegado a la austeridad franciscana”. Y el quinto “es con la muerte, tener que enfrentarla y cómo hacerlo. Como ya se acerca el momento he tomado mis precauciones y los testamentos son importantes.  Luis de la Peña me pidió que leyera lo que él llama poema, y yo pensamientos, porque tengo mucho respeto a los poetas y a la poesía”.

Entonces leo éste que escribí hace muchos años, dedicado a mi hija Daniela, porque en aquel momento no había nacido Rainer, y dice así:

 

Te voy a dejar muy rica,

pues heredarás el tiempo:

nada más puedo dejarte,

puesto que nada más tengo...

 

Y cuando el notario ponga, 

su firma en el documento,

entonces serás muy rica:

habrás heredado el tiempo...

 

( Parte final de “Mi testamento”)

 

Y después vino el segundo poema del cual dijo “póngase muy almejas”:

 

“Erectario”

 

Hemos formado un perfecto vaso comunicante:

tú me alimentas con tu esencia de mujer

en tanto que yo vierto en tu boca

la vida que se escapa fugazmente..

 

hay tres caminos que llevan a tu interior:

el primero es húmedo y tiene sabor a vino tinto.

El otro me lleva por un bosque de árboles sin hojas

y sabe a vino blanco.

El tercero tiene hojas de acacias

y sabe a vino rosado...

Los tres los recorro en tardes interminables;

los apuro en copas sin fondo...

 

(Fragmento del poema “Erectario”)

 

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