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En el Letargo, rescate del puente de fierro en Ecatepec

En el 2016 pedí la remodelación del lugar porque era necesario; dos meses después me mandaron decir que debía desalojar porque iniciaría la remodelación del Puente

En el Letargo, rescate del puente de fierro en Ecatepec  | La Crónica de Hoy

Fundado e inaugurado en el año 2000 por el artista plástico José Manuel Bueno Herrera, el Centro Cultural Puente del Arte, que dio su nombre al Puente de Fierro, un coloso de acero de 90 toneladas de peso y 15 metros de altura, creado por el padre de la torre Eiffel, el francés Gustave Eiffel y adquirido durante el gobierno de Porfirio Díaz, fue instalado en Ecatepec, en el Estado de México, en 1870, para servir de vía de enlace de la carretera libre México-Pachuca. Tras la construcción de una nueva carretera, el gigantesco esqueleto de acero quedó sin uso y fue en el inicio de este milenio cuando surgió la idea de aprovechar ese espacio para la cultura y las artes.

Sin embargo, las autoridades de la entidad, con el argumento de que el Puente sería sometido a remodelación para que el espacio de cultura estuviera mejor acondicionado para los visitantes y aprendices del lugar, pidieron a su fundador desalojar el sitio en agosto del 2016, después de 15 años y nueve meses de servicios sin interrupción. A dos años y seis meses de aquel momento, el Puente del Arte, localizado sobre la Vía Morelos, esquina 1 de Mayo, en la colonia San Juan Acalhuacan, en Ecatepec, no ha mostrado cambio alguno, luce en total abandono, destruido, grafiteado y con acumulación de basura. Incluso el módulo que servía como puesto de vigilancia es ocupado ahora por indigentes y drogadictos que aprovechan la oscuridad en el lugar para cometer sus delitos.

Crónica habló con el fundador del Puente del Arte para conocer si es posible el rescate de este centro cultural.

— ¿Cómo inició la aventura del Puente del Arte?

— La idea de fundar este espacio para la cultura fue por propuesta del entonces presidente municipal de Ecatepec Jorge Torres Rodríguez. Casualmente el destino me puso en aquel momento en San Cristóbal Ecatepec, un día en que estaba de visita el papá del excandidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio, don Luis Colosio. Yo estuve en ese momento y el alcalde me invitó a abordar su vehículo y con don Luis como testigo, me ofreció ocupar el espacio del Puente de Fierro para montar una galería o para hacer algo de arte en ese lugar y yo acepté.

— ¿Desde que inició su labor en el Puente del Arte contó con algún apoyo de las autoridades?

— Desde que empecé con el Puente del Arte mis hijas Laura y Nora han sido mi apoyo, tanto en actividades dentro del centro cultural como en el mantenimiento. Los gastos corrieron por mi cuenta. Fue en el año 2003 cuando llegó Eruviel Ávila como alcalde y recibí un sueldo de 10 mil pesos mensuales, pero lo perdí cuando entró la administración del PRD. Nuevamente, en 2012, volví a recibir un sueldo, lo que no alcanzaba para mantener en condiciones óptimas un lugar de esta magnitud.

— ¿Durante cuánto tiempo recibió el sueldo para tratar de solventar los gastos en el Puente del Arte?

— De los 15 años y nueve meses que mantuve el centro, sólo nueve años tuve un sueldo, pero era muy difícil con ese dinero mantener un lugar con galerías, talleres y con su mantenimiento. Además, era difícil ser el único empleado del municipio, mientras lo fui, y estar con el Puente del Arte y tratar de mantener ese espacio en condiciones para operar. Lo importante, aunque luego no teníamos dinero, era hacer cultura para el pueblo. Ahí no cobrábamos por entrar ni por mirar las exposiciones.

— ¿De qué eran sus exposiciones?

— Pintura, libros, música clásica, percusiones, de operática, Jazz, Bosanova, tuvimos cantantes como una soprano y la respuesta de los visitantes siempre fue muy buena. Además se impartían clases de dibujo, pintura, modelado, anatomía y desnudos, y música. Todo a nivel profesional, con gente dedicada a las artes y la cultura. Nada era improvisado. Aunque también había espacios para personas que llevaban sus poesías, su música. Lo importante era la convivencia.

— ¿Durante el tiempo en el que estuvo como director de este centro, de dónde salía el dinero para pagar el mantenimiento y tener presentable el lugar para alumnos y visitantes?

— Realmente me las arreglaba de mi dinero para cubrir los gastos y tener el lugar en condiciones para que el espacio fuera agradable para visitantes y estudiantes. El apoyo que yo tenía era directamente de mis hijas, que ayudaban en los quehaceres del lugar. Mi hija mayor, Laura, es escultora y me apoyaba en los talleres y en explicar a los visitantes sobre las exposiciones en la galería. Mi hija menor, Nora, también se involucraba; ella creó con ayuda de amigos personales y profesionales la página de internet del Centro Cultural Puente del Arte AC.

— ¿Recuerda el día que recibió el Puente para convertirlo en un espacio cultural?

— Fue el 17 de agosto del año 2000; a la seis de la tarde inauguramos el Puente del Arte. Fue el último día del mandato del entonces alcalde Jorge Torres Rodríguez, quien hizo la entrega del Puente.

— ¿Mientras estuvo como director del Puente del Arte sufrió en algún momento robo de sus obras?

—Sí, como no teníamos empleados y sólo estaba yo, alguna de mis hijas o algún profesor que nos apoyaba, pues era fácil que se robaran piezas nuestras. En una ocasión me di cuenta que un ladrón sacó por un hueco una de mis pinturas y se echó a correr. Yo traté de seguirlo, pero hacerlo era dejar solo el centro y podrían robar más cosas, por lo que desistí de perseguirlo.

— ¿Contaban con vigilancia por parte del municipio?

—Al principio había dos policías en una caseta, que ahora es ocupada por indigentes y malvivientes. Después ya sólo llegaba un policía y ya después, ninguno.

— ¿El Puente del Arte cumplió su función mientras se mantuvo?

— Lo que hicimos fue justo y en su momento bien recibido por la gente. Aquí en Ecatepec estamos ávidos de espacio de cultura y el Puente lo demostró con la buena aceptación que tuvo con sus exposiciones y talleres.

 

— En usted aplicaba la expresión por amor al arte, ya que mantuvo casi 16 años el Puente del Arte sin recibir nada a cambio...

— Las clases que impartíamos sí las cobrábamos, pero las exposiciones ninguna. Salía de mi bolsillo cubrir los gastos, como el pago a las modelos que se presentaban a los talleres. Había veces que nos quedábamos con 30 pesos en la bolsa para el día siguiente. Durante casi 16 años salíamos todos los días de milagro, pero cumplíamos con la tarea de hacer y llevar cultura.

— ¿Si el lugar tenía buena aceptación con alumnos y visitantes, en qué momento le dijeron que debía dejar el lugar?

 

En el 2016 yo pedí la remodelación del lugar, porque ya no era posible seguir con las actividades del centro sin un mantenimiento adecuado. Dos meses después de que presenté esa solicitud me mandaron a una persona para decirme que debía dejar el lugar porque iniciaría la remodelación del Puente. Esos fueron los argumentos de las autoridades del gobierno del estado. El 2 de mayo de 2016 hicimos la entrega del Puente de Fierro para su mantenimiento y hasta la fecha, dos años y seis meses después, el lugar está en total abandono, destruyéndose y sin una huella de que le hayan dado una barrida al piso por lo menos.

— ¿Las autoridades municipales actuales han dicho algo sobre la posibilidad de rescatar el Puente del Arte?

— Nada en concreto. Por comentarios sé que hay la intención de rescatar el centro de cultura que era el Puente del Arte, pero no hay nada firme.

— ¿Si le ofrecieran regresar al Puente del Arte, lo aceptaría?

— Claro que sí, por eso sigo aquí en el municipio. En lo personal me interesaría reactivar este espacio, además de que es un lugar histórico por lo que representa, por ser una creación del padre de la torre Eiffel, Gustave Eiffel. Lo que necesitamos en Ecatepec son más espacios para la cultura y el regreso del Puente del Arte, con una remodelación adecuada, sería importante, ya que este espacio ampliaría los centros de arte y cultura que se necesitan en el Estado de México.

 

El origen

Tres colosos en México, creados por el padre de la Torre Eiffel

Alexandre Gustave Eiffel, creador de la emblemática torre parisina que lleva su nombre, estudió ingeniería civil en París, de donde se graduó en 1855. Trabajó en una empresa de equipos para la industria ferrocarrilera e inició sus primeras obras.

En 1867 fundó la compañía Eiffel et Cie, que utilizó hierro como base para construir grandes estructuras.

Su obra cumbre, la Torre Eiffel, se construyó con motivo de la Exposición Universal de 1889 en París. El legado de Eiffel llegó a México a finales del siglo XIX, con Porfirio Díaz, quien fascinado por la cultura francesa pidió a Eiffel diseñar varios planos de estructuras para colocarlas en México. Una vez delineados estos proyectos fueron realizados por la empresa Le Societe Anonyme des Forges D´Aiseau, con sede en Bélgica.

Con este proyecto se concibieron el Palacio de Hierro en Orizaba, planeado para el Gobierno Municipal.

En 1870, según historiadores y cronistas del Estado de México, fue construido el Puente de Fierro, estructura de 90 toneladas de hierro y con 15 metros de altura.

Se desconoce si Gustave Eiffel estuvo en México para supervisar el ensamblado de la obra.

En 1895 se levantó otra estructura para la Iglesia de Santa Bárbara, en Santa Rosalía, Baja California Sur.

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