Opinión


En honor a Larissa Adler Milstein

En honor a Larissa Adler Milstein  | La Crónica de Hoy

*Claudio Lomnitz Adler

 

El pasado 13 de abril en la Ciudad de México falleció la antropóloga Larissa Adler (nacida en París, 1932). Hija de refugiados de Europa oriental (Besarabia y Ucrania), que habían sido luego expulsados del Perú por su militancia política, Larissa se crió en Colombia. Debido a las leyes migratorias de Francia y de Colombia, fue apátrida hasta los 17 años, cuando emigró con sus padres y hermanos a Israel (1949). En un kibbutz conoció y casó con Cinna Lomnitz, con quien tuvo a sus cuatro hijos: Jorge (1954-1993), Claudio, Alberto y Tania. En 1954 la joven pareja y su hijo primogénito emigraron, primero a Pasadena, California (Cal-Tech), donde Cinna sacaría su doctorado en Geofísica, y luego a Santiago de Chile. Larissa adquirió la nacionalidad chilena, que mantendría toda su vida, junto a la mexicana, que recibió por naturalización ya en edad madura. Larissa vivió en la Ciudad de México desde junio de 1968 hasta el día de su muerte.

Su vida familiar fue marcada desde el principio por múltiples desplazamientos que sin duda la llevaron a desarrollar una sensibilidad cultural fina, que finalmente la hizo  descubrir el campo de la antropología, e iniciar sus estudios universitarios en la Universidad de California (Berkeley).  Larissa comenzó sus estudios de licenciatura con 32 años cumplidos, tres hijos pequeños, y una cuarta en camino.

Se entregó al estudio con una energía notable, y recibiéndose de Berkeley con la distinción Phi Beta Kappa y un artículo publicado en el campo de la antropología económica, sobre el intercambio de favores en la clase media chilena.

En 1968 la familia Lomnitz-Adler se mudó a México, atraída por un ofrecimiento de trabajo a Cinna por parte de la UNAM. Larissa inició sus estudios doctorales, nuevamente en antropología social, en la Universidad Iberoamericana.

Su tesis doctoral, dirigida por el Profesor Richard Adams de la Universidad de Texas (Austin), fue publicada con el título ¿Cómo sobreviven los marginados? (Siglo XXI, 1975), libro que lleva cerca de veinte ediciones, y es considerado un clásico de las ciencias sociales latinoamericanas. 

El interés de investigación de Larissa Adler fue la teoría del intercambio, inspirada especialmente en los trabajos de Karl Polanyi y en los también clásicos de Bronislaw Malinowski y Marcel Mauss.

Estuvo entre los pioneros del estudio antropológico de las redes sociales, y exploró la importancia económica, social y política de la reciprocidad en una variedad sorprendente de contextos, incluyendo, por ejemplo, en la reproducción social de la clase empresarial mexicana, la formación universitaria de profesionistas e investigadores universitarios, en el magisterio chileno, y en las campañas políticas del viejo PRI, entre otros.  Cada uno de sus estudios remató en publicaciones etnográficas —libros y artículos— y también ocasionalmente en reflexiones conceptuales de carácter general. Larissa fue una autora prolífica, publicada principalmente en español, inglés y portugués, pero también en algunas otras lenguas.  Se le considera una figura inovadora en los campos de antropología urbana, estudio de redes sociales, y en la antropología comparada de la reproducción de las clases sociales.

Esta cualidad de pionera le granjeó múltiples reconocimientos, entre los cuales destacan: el Premio Universidad Nacional Autónoma de México, la medalla Sor Juana Inés de la Cruz, el Premio Nacional de Ciencias y Artes (2006), la membresía en la American Academy of Arts and Sciences y en la American Philosophical Society, y doctorados honoris causa por la Universidad Nicolaita de Michoacán y la University of Massachussets-Amherst.

La carrera de investigación de Larissa Adler se realizó en su totalidad en la UNAM, institución por la que siempre tuvo un enorme afecto y agradecimiento.  Ahí figuró como Investigadora Titular del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y Sistemas y formó parte de su inovador Departamento de Ciencias Sociales, abocado al estudio social de las redes. Ahí dejó, también, colegas muy estimados de muchos años.

Larissa además fue una maestra muy apreciada en numerosas instituciones del país y del extranjero. Fue profesora invitada en múltiples instituciones de América latina, Estados Unidos, y Europa. La sobreviven tres de sus hijos, Claudio, Alberto y Tania, ocho nietos, y un bisnieto.

Descanse en paz Larissa Adler Milstein.

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