Opinión


¿Está vigente Ricardo Flores Magón?

¿Está vigente Ricardo Flores Magón? | La Crónica de Hoy

Si el 20 de noviembre de cada año celebramos un aniversario más del estallido de la Revolución de 1910, al día siguiente, el 21, deberíamos reflexionar sobre uno de los personajes señeros de dicho proceso, aunque no haya participado en él; más aún, ni siquiera pasó un día en el país durante todo el decenio revolucionario. ¿Dónde radica su importancia? ¿Por qué es pertinente recordarlo?

Nació el 16 de septiembre —vaya augurio calendárico— de 1873, en San Antonio Eloxochitlán, Oaxaca, y su padre —Teodoro Flores— era un soldado liberal, primero juarista y luego porfirista, cuya muerte no impidió que la viuda —Margarita Magón— se asentara en la capital del país para que Ricardo y sus hermanos —Jesús y Enrique— obtuvieran la mejor educación posible. Fue así como Ricardo estudió en la Escuela Nacional Preparatoria y luego inició estudios —que nunca concluyó— en Jurisprudencia, lo que explica su adhesión a los rigurosos métodos de análisis positivistas, los que privilegian lo real, y su preocupación por la mala administración de la justicia en la época porfirista.

Su primera aparición en el escenario público tuvo lugar en 1892, cuando los estudiantes preparatorianos protestaron contra la tercera reelección de Díaz. Después de un breve encarcelamiento Ricardo Flores Magón colaboró en el periódico El Demócrata, con lo que inició su larga carrera periodística. Sin embargo, ésta quedó definitivamente asociada al periódico Regeneración, fundado en 1900. Su nombre, más que radical, estaba asociado al positivismo, y sobre todo al evolucionismo.

En tanto periodistas liberales y críticos, al año siguiente los hermanos Flores Magón fueron invitados al Primer Congreso Liberal, a celebrarse en San Luis Potosí. El contacto con otros liberales dio lugar a su radicalización: ya no sólo demandaría el cumplimiento de los artículos jacobinos de la Constitución de 1857, sino también el respeto a las elecciones y a las libertades de prensa y de asociación. La radicalización de los liberales dio lugar a la represión gubernamental, la que orilló a varios al exilio: Ricardo Flores Magón llegó a Estados Unidos en agosto de 1904 para nunca volver a México. Primero se estableció en San Antonio, Texas, logrando que Regeneración reapareciera. Luego se radicó en San Luis Missouri, donde en julio de 1906 se publicó el Programa del Partido Liberal, sin duda el análisis crítico más completo y riguroso del régimen porfirista.

Su permanencia en Estados Unidos dio lugar a una gran transformación, al entrar en contacto con numerosos grupos de inmigrantes europeos, todos ellos de ideología anarquista o socialista; asimismo, al ser un país mucho más industrializado que México, su número de trabajadores era considerable. En consecuencia, los problemas internacionales y obreros se hicieron prioritarios, y su liberalismo se transformó en anarquismo, cambio notable a partir de 1906.

Al año siguiente —ya radicado en Los Ángeles, California— fue nuevamente encarcelado, quedando en libertad en agosto de 1910, apenas a tiempo de atestiguar el estallido de la Revolución mexicana, proceso del que fue muy crítico por su liderazgo “burgués” y por la insuficiencia de sus demandas sociales. Su movimiento padeció entonces fuertes escisiones, pues varios compañeros optaron por apoyar el antirreeleccionsimo.

Para colmo, luego se involucró en un intento filibustero en Baja California, lo que implicó su fatal distanciamiento del proceso revolucionario mexicano. Además de a Madero, se opuso a Huerta, a Carranza y a la Constitución de 1917, a pesar de la influencia que en ella tenía su viejo Programa del Partido Liberal, y sólo mostró simpatías por el movimiento zapatista.

Finalmente, por las críticas de Regeneración al ingreso de Estados Unidos a la Guerra Mundial, fue encarcelado —por novena ocasión en su vida— a mediados de 1918 y sentenciado a 21 años de prisión. Previsiblemente, no pudo concluir su condena pues la diabetes que padecía terminó por matarlo el 21 de noviembre de 1922.

Después de varios homenajes fúnebres de sus correligionarios, su cadáver llegó a México a mediados de enero de 1923, dando lugar a varios reconocimientos nacionales, comenzando por el de la Cámara de Diputados. Su consagración en el altar patrio se dio hasta 1945, cuando sus restos pasaron a la Rotonda de los Hombres Ilustres. Para ello su legado histórico tuvo que ser cercenado, enalteciéndose su oposición a Díaz y su contribución a la Constitución de 1917. Se le consideró “un precursor” de la Revolución mexicana a pesar de que fue un duro crítico de ella y de sus gobiernos. Hoy el nombre de su periódico, Regeneración, está asociado al nombre del partido que gobierna el país. Sin embargo, el anarquismo puede ser asumido por un grupo opositor, pero difícilmente por un partido gobernante: anarquismo y gobierno son antitéticos; el apoyo a uno supone el rechazo al otro. 1

 

1
“ Se recomienda ampliamente la lectura del libro de Claudio Lomnitz, El regreso del camarada Ricardo Flores Magón.

 

* Javier Garciadiego, integrante de El Colegio Nacional

Comentarios:

Destacado:

COLUMNAS ANTERIORES

LO MÁS LEÍDO

+ -