Opinión


EU, artífice de la migración en Centroamérica

EU, artífice de la migración en Centroamérica | La Crónica de Hoy

A medida que se acerca el fin del cuatrienio de Donald Trump y con ello las elecciones en los Estados Unidos, el tema migratorio sale a relucir una vez más, ya que, está comprobado, éste es un asunto capitalizable política y electoralmente hablando, de ahí las amenazas del presidente de la Unión Americana hacia América Latina.

Dichos amagos llevan consigo una fuerte dosis de perversidad, pues especialistas en la materia aseguran que las empresas estadunidenses son las que más pobreza y explotación generan en la región central de América y con ello, un fuerte fenómeno de migración, por lo que el hecho de amenazar y cerrarles las fronteras a los países que más han fortalecido su economía significa no sólo un acto de discriminación, sino de conveniencia y abuso hacia los países latinos. Es evidente que lo anterior obedece a una estrategia electoral que llevó al entonces candidato republicano a ganar la Presidencia de los Estados Unidos, pero que hoy en día los números no le favorecen, por lo que analistas aseguran que la no reelección de Trump sería un fracaso rotundo para el magnate pues le pegaría en su enorme ego no ser reelecto para un segundo periodo, tal y como lo han hecho los últimos presidentes de ese país.

Por ello, Donald Trump ha usado insistentemente sus amenazas migratorias y arancelarias a sus mayores socios comerciales como México y China, principalmente por ser naciones que también son las que más inmigrantes envían a los Estados Unidos, por ello y en aras de ganar adeptos electorales, usa la misma estrategia mediática.   

Cuando digo que la campaña de Trump concentra un alto grado de perversidad es porque la migración en Centroamérica no es opcional para sus habitantes, sino forzosa, ya que en la región, y concretamente en El Salvador (tercer país en enviar más migrantes a EU), las condiciones económicas no son las adecuadas como para detener a los miles de salvadoreños que a diario abandonan su país en busca del sueño americano, obligados por la precariedad y violencia social.

Cabe señalar que, irónicamente, El Salvador cumplió el pasado marzo 12 años de haber firmado el TLC con los Estados Unidos, también llamado CAFTA-DR (por su sigla en inglés) y a pesar de que las naciones establecieron como sus principales objetivos la creación de puestos de trabajo, lucha contra la pobreza y garantizar el acceso de los productos en condiciones favorables, este tratado no ha cumplido con lo estipulado y, a decir de organismos locales e internacionales, el pacto comercial ha empeorado aún más las cosas en Centroamérica.

Por ejemplo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha asegurado que el TLC “no brinda soluciones efectivas para los problemas centroamericanos”, por lo que, aseguran, la firma, además de ser ventajosa para EU, es una “herramienta económica de control por parte de la nación más poderosa hacia la zona central”, por lo que peritos en la materia han asegurado que este tratado, ha derivado más pobreza que riqueza en el país más pequeño de Centroamérica.

Asimismo, organismos detractores de dicho acuerdo comercial, han publicado en distintos medios “que las empresas centroamericanas no tienen oportunidades de competir con las estadunidenses, así como tampoco los productos centroamericanos, los cuales no pueden compararse en precios y calidad con los de EU, lo que lleva a la bancarrota de agricultores y pequeños productores” y esta situación está derivando en un crecimiento exponencial del desempleo en toda la zona y con ello, la inmigración hacia el país del norte.

En otras palabras, y de acuerdo a estos datos, los Estados Unidos son los principales culpables de la pobreza en Centroamérica, ya que la consulta de números que arroja dicho tratado, nos muestran que nuestro vecino del norte ha sido el principal beneficiado toda vez que, desde la firma del tratado, las ventas a El Salvador en los últimos años ascendieron, sumando ya casi cinco mil millones de dólares, lo que equivale a 97.8 por ciento de aumento, mientras que las ventas del país centroamericano a EU sólo tuvieron un incremento del 42 por ciento, pasando de mil 809 millones de dólares en los primeros años de la firma a 2 mil 563 millones de dólares.

Por todo ello, no estaría mal que esta información sea tomada en cuenta para las fututas negociaciones que México pudiera hacer con nuestro vecino, pues en territorio nacional operan cientos de empresas estadounidenses que y que han sido señaladas por explotación laboral y porque no necesariamente aportan mucho a nuestra economía.

 

Twitter: @julioc_moreno

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