Opinión


* Fusión, escudo que permitirá sobrevivir a FCA y PSA * En México se impondrá fuerza y tamaño de Chrysler * Inversión en vehículos eléctricos y ahorro en ventas

* Fusión, escudo que permitirá sobrevivir a FCA y PSA * En México se impondrá fuerza y tamaño de Chrysler * Inversión en vehículos eléctricos y ahorro en ventas | La Crónica de Hoy

Sin temor a equivocarnos la reciente fusión entre el grupo automovilístico francés PSA, que tiene la marca Peugeot  en México y el Italiano FCA, que trae como principal figura a Chrysler eran un movimiento necesario para sobrevivir en una industria que exige grandes inversiones de capital, por eso no es raro que Carlos Tavares, que funge como director general de la nueva corporación Stellantis señalara que la unión significa un escudo, que les permitirá sobrevivir a los nuevos cambios. Solos, por sí mismos, era imposible responder a necesidades tan urgentes, como cumplimiento de normas ambientales, reto tecnológico enfocado a una movilidad con base a energías limpias y conservar márgenes de utilidad razonables. Hoy, tras la fusión pueden empezar por buscar sinergias, que según se calcula en ahorros de hasta 5 mil millones de dólares, solo por la consolidación de compras a proveedores.

¿De qué tamaño es la fusión?, enorme. Cuenta con 400 mil empleados  en más de 150 países en donde operan, ventas por 190 mil millones de dólares anuales, con lo que se producen 8.5 millones de  vehículos anuales, además de conformar el conglomerado más cuantioso en marcas, que son 14 en donde  PSA aporta al grupo firmas como Peugeot, Citroën, DS Automobiles, Opel y Vauxhall, mientras que por parte de FCA se unen Fiat, Chrysler, Jeep, RAM, Dodge, Alfa Romeo, Maserati, Lancia, Abarth, Mopar y SRT y las de componentes Comau y Teksid.

Al final de la historia Stellantis se convierte en el cuarto conglomerado más importante en cuanto a tamaño, pero no así en valor de mercado. Por ejemplo, ayer al iniciar cotizaciones en las bolsas de Europa y Estados Unidos la acción se cotizó en  13 dólares, con todo y el repunte del 6 por ciento, que significó el visto bueno de los inversionistas a la fusión. Aquí, Tesla, que sólo produjo el año pasado 470 mil vehículos eléctrico el precio de su acción es de 800 dólares, por la sencilla razón que los inversionistas están apostando a la innovación tecnológica.

Es por eso que tanto FCA como PSA sabían que solos era imposible competir y que ahora, con sus 14 nuevas marcas juntas pueden figurar. Carlos Tavares, en su reunión con la prensa habló de que sólo en este año se lanzará 12 nuevos modelos totalmente eléctricos y agregó que por el momento no hay recortes ni de plantas, ni de personal. “Todas las marcas tendrá su oportunidad de demostrar competitividad y rentabilidad. Sólo saldremos o cerraremos donde  no  se puedan enfrentar los nuevos retos y donde los gobierno local no muestren un compromiso serio y de largo plazo, como fue el caso de Ford en Brasil, que tuvo que salir porque el gobierno no ofreció el apoyo que requería para seguir la operación”.

Para el caso de México, apostamos que la cabeza de playa del nuevo corporativo se ubicará en Prolongación Paseo de la Reforma, donde actualmente está el corporativo de FCA y que dirige Bruno Cattori. La operación es muy grande, con centro de ingeniería y plantas de producción en Toluca y Coahuila. Peugeot, que dirige Igor Dumas, es una operación relativamente pequeño y sólo vende autos.

La fusión debe venirle como anillo al dedo a las operaciones en México. Hay marcas de Chrysler que le urgen nuevos modelos, ya consagrados en Europa. No es posible que a estas alturas se lance el Chrysler 300, que tiene más de 10 años en el mercado, sin cambios significativos. La baraja se abre para un renacimiento importante, porque como General Motors, podrá traer autos atractivos para el mercado mexicano, en donde los encuentre.

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