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Hay al menos 20 buques del siglo XVI en Veracruz, señala Roberto Junco

ESTUDIO. El director del Proyecto subacuático Villa Rica: tras los barcos de Hernán Cortés dice que la investigación de campo del año pasado arrojó este hallazgo, a metro y medio bajo el sedimento, de un ancla con cepo de madera.

Hay al menos 20 buques del siglo XVI en Veracruz, señala Roberto Junco  | La Crónica de Hoy

El ancla descubierta el año pasado en aguas marinas de Veracruz.

“Tenemos alrededor de 20 buques de exploración del siglo XVI en la zona de la Villa Rica –Veracruz-”, declaró Roberto Junco Sánchez durante la ponencia Proyecto subacuático Villa Rica: tras los barcos de Hernán Cortés, que presentó en el Museo Nacional de Antropología, en el marco de la 30ª Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia.

Este proyecto continúa, desde hace 3 años, en la búsqueda de los barcos que, según los cronistas, Hernán Cortés barrenó en costas mexicanas. “Son barcos muy tempranos en el navego de estas aguas y contexto latinoamericano en general.  Existen muy pocos ejemplos arqueológicos o narraciones históricas. Es de suma importancia entender estos barcos que permitieron la cartografía de todo el continente, las exploraciones, las conquistas.”

“La expedición de Cortés fue un resultado de las expediciones de Francisco Hernández de Córdoba, en 1517, y de Juan de Grijalva, en 1518. Llevó consigo aproximadamente 11 buques 530 hombres 13 caballos y 14 piezas de artillería”, comentó Junco.

El especialista dijo que el registro arqueológico e histórico de los buques usados en el nuevo mundo es muy limitado. Actualmente, esta investigación cuenta con expertos de Irán y Estados Unidos, a los que se unirán Colombia y China.

“Se ha encontrado alguna evidencia que sugiere que estos buques pueden haber sido utilizados en las expediciones anteriores, de Córdoba y Grijalva. Son buques difíciles de encontrar y no hay evidencia de que hubiera un astillero en Cuba cuando Cortés sale a México. Entonces los buques habrían sido construidos en España y muchos de ellos quizás datarían del siglo XV, lo cual sería fascinante para la historia de la navegación en nuestras aguas.”

Recordó que la investigación de campo del año pasado arrojó el hallazgo, a metro y medio bajo el sedimento, de un ancla con cepo de madera. “Encontrar las anclas es importante porque cerca de ellas es que vamos a encontrar los cascos de madera. El hecho de que haya aparecido un cepo de madera nos da esperanza de que la parte baja de estas naves, fundamental para el estudio de los barcos, van a estar ahí.”

Los resultados que obtuvieron en laboratorios  permiten concluir que esta ancla es del siglo XVI y fue construida en el norte de España, a lo que Junco agregó que en las próximas semanas el INAH dará a conocer los resultados de esta temporada de investigación de campo, muy exitosa. “Nos queda muy claro que Hernán Cortés y  Narváez hundieron sus barcos. Están ahí y los vamos a encontrar.”

LAS PELEAS DE CORTES. Roberto Junco narró que el gobernador de Cuba, Diego Velázquez,  financió la expedición de Cortés, quien recibió órdenes específicas para solo explorar e  intercambiar con poblaciones indígenas. No tenía permiso para establecer un asentamiento.

En ese momento la relación entre Cortés y Velázquez estaba deteriorada, por lo que Velázquez comenzó a dudar y lo retiró del cargo. Sin embargo, Cortés se adelantó y zarpó a Yucatán el 10 de febrero de 1519.

 

Hernán Cortés y sus hombres lograron intercambios exitosos con algunos indígenas y entablaron algunas batallas. Durante la expedición rescató al sacerdote español,  Jerónimo de Aguilar, quien había escapado de un naufragio años antes, y se convirtió en una pieza fundamental para la comunicación entre los españoles y la población local. Después, Cortés “adquirió” a la Malintzin, hija de un cacique local, hablante de maya y náhuatl.

Junco explicó que, en abril 1519, Cortés llegó a un puerto, “lo nombró San juan de Ulúa y le serviría como base española de operaciones para los siguientes 2 meses”. En este lugar los españoles encontraron a los primeros emisarios aztecas que traían regalos de Moctezuma.

Los hombres de Cortés se dieron cuenta de sus preparaciones para ocupar la región a largo plazo. La orden era explorar e informar a Velázquez, por lo que, mientras que algunos lo vieron como una oportunidad de obtener riquezas, una facción de los hombres se rebeló, y el grupo quedó dividido en cuanto a cómo se debía proceder.

”Cortés entendió que al establecer un pueblo en nombre de la Corona española, él ya no estaría sujeto a la autoridad del gobernador de Cuba, sino al rey de España directamente, Carlos V.” En junio 1519 redactaron el borrador de petición, que proveía la justificación para separarse de Velázquez y estableció el apoyo legal español en la región.

Mientras que la Villa Rica de la Veracruz estaba en construcción, Cortés envió un buque con 2 representantes para llevar documentos y el quinto real, a España. Se armó un segundo motín entre los hombres de Cortés, quien, según el investigador, “se vio obligado a barrenar sus barcos para evitar que pudieran regresar a Cuba. Esta acción cortó toda esperanza de regreso.”

El buque que enviaron a España se detuvo a recargar municiones en Cuba, y al gobernador le llegaron las noticias. Envió a Pánfilo de Narváez para que encontrara y detuviera a Cortés.

 “El 20 de abril de 1520, Narváez llegó con 18 buques, 800 soldados, 120 arqueros y 80 de caballería. Cortés, tomando a Moctezuma prisionero, se preparó para regresar a la costa y enfrentar al ejército”, dice el arqueólogo. “Finalmente, lo importante es que Narváez también hundió sus buques.”

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