
Amnistia e indulto no son lo mismo y la principal diferencia radica en que la amnistía a diferencia del indulto elimina cualquier responsabilidad civil o penal sobre un hecho, se perdona el delito cometido y se borran los antecedentes penales incluso, mientras que por el contrario en el indulto la persona seguirá siendo culpable, o sea, no se le borra el delito que cometió oportunamente, solamente se lo libera de tener que cumplir la pena a la que fue castigado.
Inclusive, la amnistía, hasta puede tener implicancias retroactivas.
Generalmente, la amnistía resulta de la decisión del Poder Legislativo Poder Legislativo que termina convirtiéndola en ley y es bastante común en aquellos contextos de cambios políticos o sociales en los cuales se realizan acuerdos o alianzas y entonces se beneficia mayormente a aquellas personas que están presas por cuestiones políticas, los famosos presos políticos.
Ahora bien, es habitual que las amnistías despierten a su paso escándalos y voces en contra porque o se dejan libres a personas que han cometido graves delitos o bien delitos que han producido mucho daño a una sociedad o comunidad terminan por quedar sin culpables y en total impunidad.
Entre los sinónimos que se pueden usar para esta palabra se destaca el de absolver, mientras que como concepto opuesto podemos mencionar el de condenar que implica el pronunciamiento de una sentencia para alguien que ha cometido un delito. De acuerdo a fuentes del gobierno federal consultadas por el diario Reforma, su testimonio pretende señalar al ex presidente Peña Nieto y a Rosario Robles como los artífices del desvío de 5 mil millones de pesos a campañas electorales del PRI.
Zebadúa estaría siguiendo la ruta legal del ex director de Pemex, Emilio Lozoya, quien se acogió al criterio de oportunidad para denunciar presuntos actos de corrupción de ex presidentes, ex secretarios de Estado, ex senadores y ex diputados. La ley establece que la inmunidad judicial que habría negociado Lozoya está sujeta a que el beneficiario de este recurso legal presente pruebas que ayuden judicializar casos de sus superiores jerárquicos.
El ex oficial mayor de la Sedesol y Sedatu evitó comparecer desde agosto de 2019 ante los fiscales y jueces que siguen el caso, debido a que se amparó para que no se le giraran órdenes de aprehensión y se le considerara prófugo de la justicia.
Sin embargo, una vez que éstos le fueron rechazados, Zebadúa ofreció a la fiscalía dar elementos probatorios para demostrar que el fraude documentado por la Auditoría Superior de la Federación se llevó a cabo presuntamente por instrucciones del expresidente Peña Nieto y de Rosario Robles.
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