Opinión


La Burocracia en la Era Digital

La Burocracia en la Era Digital | La Crónica de Hoy

*Luis Enrique Sucar Succar

 

La introducción de los sistemas de cómputo debería ayudar a que los trámites gubernamentales fueran más eficientes y fáciles para los usuarios; sin embargo, ¡esta combinación de burocracia y computadoras en ocasiones es contraproducente! Para muestra un botón. La siguiente historia, aunque parece tomada de un libro de Kafka, es real.

Hace más de un año intenté realizar la unificación de mis cuentas en una Afore (cuyo nombre prefiero no mencionar), pero después de varios intentos no se lograba concretar. No estaba clara la razón, hasta que finalmente me informan que no coincidía mi CURP. Entonces descargo mi CURP de la página en Internet, y me llevo una gran sorpresa, ¡mi CURP ha cambiado! Aún conservo una impresión de hace varios años en la cual mi segundo apellido aparece como “SUCCAR”, pero en la nueva impresión del CURP había cambiado mágicamente a “SUCAR” (igual a mi primer apellido).

Acudo a las oficinas del registro civil en Puebla, y me llevo una segunda sorpresa, ¡mi segundo apellido también había cambiado en mi acta de nacimiento! Según el joven que entonces me atiende, ya está todo “automatizado”, así que los datos del CURP se toman de los datos del acta de nacimiento, por lo que para poder ­corregir el CURP era necesario hacer primero la corrección en el acta de nacimiento. Dado que soy mexicano nacido en el extranjero, tuve que acudir a las oficinas centrales del Registro Civil en Arcos de Belén en la Ciudad de México y, ¡aquí inicia una verdadera odisea!

Aunque era obvio que había un error al momento de digitalizar mi acta (las actas anteriores así como mis demás documentos como credencial del INE todos tienen el segundo apellido con doble “C”), para hacer la corrección en Arcos de Belén me solicitan un sinnúmero de documentos, incluyendo las actas de mi madre y padre. Pero como mi madre es extranjera, me piden que se apostille el acta. Para no hacer el cuento largo, después de varias vueltas y varios meses, y de llevar también actas de mis hermanos, finalmente aceptan la evidencia para corregir mi acta. Que regrese en un mes. Voy de nuevo, y me entregan, previo pago, un acta  en cuyo reverso se indica la corrección.

Como en principio al corregir al acta la modificación del CURP es automática, espero unas semanas —por si las dudas— y acudo nuevamente al registro en Puebla. Me informa el mismo joven atento que no se ha modificado mi CURP ya que en el “sistema” el acta de nacimiento no ha cambiado, como puedo verificar en la pantalla. Voy nuevamente a Arcos de Belén y sucede para mí lo más increíble de esta historia. Me dice la persona que me atiende, que mi acta sí está actualizada en los libros, pero no la versión digital en el sistema, que si quiero que se actualice la versión digital, ¡tengo yo que solicitarlo! ¿Qué acaso no está ya todo digitalizado? ¿Por qué no hacer la actualización directamente en el sistema? Veo que no tiene caso discutir, y solicito la digitalización. Que regrese en un mes. ­­A ver si ya quedó.

Acudo después de un mes nuevamente a las oficinas del Registro Civil en Arcos de Belén. Me dicen en una ventanilla que al parecer ya estaba digitalizada mi acta, pero que necesito una impresión para corroborarlo. Espero en una larga fila y al llegar a la ventanilla me dicen que no está la versión digital, pero que puedo solicitar la versión del libro, que es la que ya tengo. Regreso a la primera ventanilla a ver qué pasa, y me dicen que regrese más tarde: ¡el sistema se ha caído! Es tal mi de­sesperación que acudo a la oficina del Director General, y sus asistentes, al contarles mi historia, dicen que me van a ayudar. Un par de días después, y a más de un año de haber iniciado el trámite, finalmente mi acta y mi CURP regresan a su estado original: está correcto mi segundo apellido.

¿Qué acaso si ya están las actas en un sistema computarizado no podría hacer las modificaciones cualquier oficina en el país directamente en el sistema?

Como muestra mi historia, no es suficiente automatizar los procesos gubernamentales, se deben modificar los procesos humanos asociados, de otra forma la combinación de automatización y procesos burocráticos obsoletos puede ser contraproducente; ¡mejor nos quedamos con el proceso tradicional en papel!

 

 


Miembro del Consejo
Consultivo de Ciencias

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