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Los Caligaris y la noche más feliz del mundo con espíritu payaso

Los Caligaris y la noche más feliz del mundo con espíritu payaso | La Crónica de Hoy

Hace un par de semanas se decía que el concierto de Los Auténticos Decadentes se sentía como la primera vez que una banda tocaba. Ahora podemos dar testimonio de cómo es la primera vez de una de las bandas argentinas más queridas de la actualidad, nos referimos a Los Caligaris y su primera vez en solitario sobre uno de los escenarios más importante de la ciudad de México, el Foro Sol.

 

Es resaltable este enorme paso para la agrupación andina, desde su llegada a México en 2007 sobre un estoico recorrido  de más de 10 años por escenarios pequeños pero emblemáticos de la capital, para hoy día entrar con bombo y platillos a las ligas mayores, y de qué mejor manera que con su gira La noche más feliz del mundo, que además sirve para la promoción del más reciente material discográfico Salva.

 

La noche comenzó con un leve retraso techado de un cielo despejado pero con la constante incertidumbre de las inclemencias climáticas, aun así la ansiedad y la emoción crecía paulatinamente con cada segundo de la cuenta regresiva. Sentimientos que explotaron desde la primera canción que fue “Queda esta noche”, del nuevo disco, del cual se interpretó también a lo largo de la velada “Mojarrita” con la actriz y cantante Natalie Pérez, “Voy a volver”, “Todos tenemos problemas” y “Partes de un avión”.

 

“No se imaginan las veces que hemos soñado esta noche”, comentó con júbilo Martín Pampiglione, vocalista de la agrupación cordobesa, además de coronar estas palabras con la bienvenida a La noche más feliz del mundo, evento que completa la trilogía de conciertos junto a El show más feliz del mundo y Espíritu payaso.

 

Junto a personalidades del arte circense en el escenario como acróbatas, trapecistas, bailarines y payasos, los músicos interpretaron temas clásicos como “Frijoles”, “El amor nunca pasa de moda”, “Mi estanciera y yo”, “Camello” o “La carta”, con las que los fanáticos no pararon de hacer coro y agitar las manos cuales hinchas.

 

La noche era aún joven y ya nadie pensaba en la probable lluvia o en el viento gélido que azotaba el Foro Sol pues los argentinos muy mexicanos continuaron con breves paréntesis musicales interpretando temas como “Nadie es perfecto”, “Vereda”, “Mejilla izquierda”, “Añejo W” o “No estás” canciones igualmente queridas y dotadas con el clásico ritmo del cuartetazo sudamericano.

 

En un momento de pausa Juan Carlos Taleb, otro de los vocalistas, dio paso a un momento acústico y más íntimo dando voz a “Razón” y “Florentinos y Ferminas” junto a cerca de 60 mil asistentes, casi el lleno total del foro. Enseguida se unió a él Pampiglione y cantaron las mañanitas a Valentín Scagliola, tecladista de la agrupación, pues era su cumpleaños.

 

Además, en este momento de tranquilidad, Los Caligaris recordaron a un gran amigo y colega músico, Celso Piña, que falleció el pasado 21 de agosto, recuerdo que fuese musicalizado a manera de homenaje con “Aunque no sea conmigo”, tema del músico mexicano Santiago Chago Díaz Vera y que popularizara el músico regiomontano.

 

“Mis tres amores”, “Payaso” y  “Aunque no quiero”, esta última de la mano de Daniel Gutiérrez vocalista de la Gusana Ciega, fueron otras de las canciones que dieron el ambiente festivo e iluminado con multi cromáticas proyecciones y luces, propias del ambiente circense que cargan los cordobeses.

 

En otro de los momentos más aclamados por la audiencia fue uno de estos paréntesis musicales con la presencia del  Mariachi 2000, que interpretaron canciones entre ellas el “Jarabe tapatío”, ya con Los Caligaris se cantó “Game lover” y  “El oasis”, además de interpretar “Loco” de Alejandro Fernández y “Échame a mí la culpa” de José Ángel Espinoza mejor conocido como Ferrusquilla, esta última acompañados de Izán Llunas quien diera vida al joven Luis Miguel en la serie homónima.

 

Salva se convierte en el octavo disco de estudio de Los Caligaris, después de algunos en vivo, algo que los fanáticos y la crítica agradecen, unos por la nueva música y otros por un secreto a voces, un posible estancamiento creativo, pues los andinos continúan con la receta vieja y confiable, la que los condujo a la fama internacional, una fusión de ska, cuartetazo, balada, tango y rock.

 

Pero también Salva es otro de los motivos de tan especial concierto y que mejor que con la presencia de quien dotará de nombre al material, Salvador González, un parroquiano de Coyoacán quien diera asilo a los argentinos a su llegada a México. Él dedicó algunas palabras a sus hijos putativos, palabras que fueron recibidas con alegría y agradecimiento, casi al punto del llanto por los integrantes de la banda.

 

Finalmente y luego de sacudirse la emotividad del momento anterior Los Caligaris subieron los decibeles con “Todos locos” acompañados de una sorpresa verdadera, Belinda, que maquillada a la ocasión enloqueció en el escenario junto a miles de narices rojas en el foro. Enseguida se interpretó “Kilómetros” otra de las consentidas del pueblo mexicano y con la cual suponían el fin del concierto.

 

Después de un descanso más que merecido los cordobeses cantaron para complacer y despedirse de su público “Tyson”, “Tus besos”, “A vos” y “El secreto” con la cual la noche dio un giro repentino sumándose a los momentos más emotivos de la velada, pues subieron al escenario los hijos de los integrantes de Los Caligaris, ataviados de ropas coloridas y maquillaje de payaso, saltando y bailando, dignos representantes de la nueva generación.

 

Finalmente y en un segundo aire que tomaban tanto los fanáticos como los mismos músicos interpretaron  “Entre vos y yo” y una de las favoritas de todos “Que corran” advirtiendo que regresarían próximamente. Entre despedidas y eufóricas respuestas de los fanáticos los Caligaris caminaron hacia una nariz roja gigante donde desaparecieron.

 

¿En realidad fue la noche más feliz del mundo?, bueno, lo fue para miles de personas que se dieron cita anoche en el Foro Sol, lo fue para Los Caligaris, lo fue para los artistas circenses, lo fue para el staff. Si es verdad que existe un estanco musical en los argentinos es totalmente subjetivo, pues la noche de ayer no será olvidada ni por los primeros ni por los nuevos fanáticos, en fin, como dijo el empresario estadounidense Bert Lance “si no está roto, no lo arregles”.

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