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Mesero fotografía a la hija por debajo de la falda; al reclamar, dan golpiza a padre y novio

Era el 16 de junio, Día del Padre, y mientras la familia festejaba, uno de los empleados del restaurante acosó a la hija. El padre y el novio saltaron en su defensa, pero terminaron en el suelo, sometidos y golpeados por los empleados del lugar que los superaban ampliamente en número. Pese a que la policía de Tlalnepantla llegó, pero se negó a actuar porque ellos "no vieron nada" y el MP los recibió con un "es cambio de turno"

Mesero fotografía a la hija por debajo de la falda; al reclamar, dan golpiza a padre y novio | La Crónica de Hoy

Lo que comenzó como el festejo por el Día del Padre se tornó en una pesadilla para una familia que acudió al restaurante-bar La Tercera Ronda: un mesero fotografió por debajo del vestido a Daniela, la más joven de las hijas y cuando los familiares confrontaron al sujeto, meseros y personal de seguridad del inmueble intervinieron en favor de éste. Daniela y su padre acabaron respectivamente con una herida en la frente y un ojo dañado.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 16 de junio alrededor de las 2:30 de la madrugada, la familia, que solicitó resguardar por ahora sus nombres, estaba a punto de retirarse del establecimiento, ubicado dentro de la Plaza Mundo E, en el Municipio de Tlalnepantla, Estado de México. Ése fue el momento en el que uno de los meseros aprovechó que Daniela estaba distraída recogiendo sus cosas, para tomarle una foto por debajo del vestido.

Esta práctica, conocida como upskirting, es un acto de acoso sexual que constituye un delito.

El padre y el novio de la joven de 21 años de edad, lo sorprendieron y solicitaron al camarero que les mostrara el teléfono para poder borrar la foto. El mesero, nervioso, negó en todo momento la situación, pero la familia continuó insistiendo, hasta que el capitán de meseros se acercó al lugar para pedirle al empleado demostrar que todo era una equivocación, a lo que dicho mesero se negó, reiterando que él no había sacado ninguna foto de la joven y argumentando que todo era un malentendido.

Mientras tanto comenzaron a acercarse más meseros para defender al acosador y obligar a la familia a retirarse, cuando de entre el alboroto uno de los meseros empujó al padre de Daniela, ocasionando que comenzará una pelea.

Alrededor de entre quince y veinte personas, entre meseros y personal de seguridad, empezaron a golpear y a someter al padre, al novio de Daniela y a otros asistentes a la celebración.

El personal de La Tercera Ronda tiró al piso al padre, al novio de Daniela y al novio de su hermana y, en grupos de hasta 5 personas, los golpearon en el suelo.

Daniela intentó jalar a los atacantes, su padre ya se encontraba sangrando y con la camisa rota, y fue en ese momento cuando uno de los agresores, que traía una cadena en la mano, le propinó un golpe en la cara. Daniela se desmayó por unos segundos. Una mesera se acercó para auxiliarla y con su madre, la levantaron del suelo sangrando.

Una voz dijo “ya estuvo, ya vámonos” y los meseros y personal de seguridad soltaron a los familiares que tenían todavía sometidos.

Posteriormente llegó al lugar equipo médico del centro comercial. Un paramédico empezó a revisar a Daniela. Su hermana decidió llamar al 911 solicitando una ambulancia y la presencia de policías municipales.

Luego de un rato, llegó un grupo de elementos policiacos pertenecientes al municipio de Tlalnepantla, pero se negaron a cumplir con su deber con el argumento de que ellos no presenciaron ninguna pelea.

Al centro comercial también acudió una ambulancia de Protección Civil del municipio Tlalnepantla, que luego de revisar a la familia transfirió a la joven a la Cruz Roja de Tlalnepantla, para suturar la herida de 2 centímetros que tenía arriba de la ceja derecha; Daniela tuvo que recibir 2 puntadas internas y 4 externas y hasta el día de hoy continua acudiendo a revisiones.

El padre de Daniela presentó contusiones en el cuello y las rodillas, además de un derrame interno en el ojo izquierdo a causa de los fuertes golpes que recibió.

Al día siguiente la familia se presentó para interponer una denuncia en contra de los empleados de La Tercera Ronda; su primer intento por denunciar fracasó debido a que el MP no los atendió “por cambio de turno”.

El restaurante Bar La Tercera Ronda, según informó la familia atacada, continuaba dando servicio, como normalmente lo hace, hasta hace un par de días en que fue clausurado, pero por motivos ajenos a la agresión.

La familia logró que se abriera una carpeta de investigación, pero el personal del MP que acudió a solicitar la entrega de las cintas de las cámaras de video vigilancia, el pasado 18 de junio, encontró el establecimiento cerrado y con sellos de clausura de parte del ayuntamiento.

La familia indicó a Crónica, finalmente, que continuará con la denuncia en contra de quienes los lesionaron el 16 de junio, cuando intentaban festejar el Día del Padre.

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