
Los gigantes no existen. Esa una conclusión a la que se puede llegar sin tener que leer todos los libros de fábulas que los mencionan. Y los que han existido, ha sido sólo en la imaginación de quienes los recrearon para despertar la imaginación de los pequeños. No existen en la vida real. Menos en el futbol.
La Selección Nacional de México ha gozado de un prestigio que tiene que ver más con la publicidad que los medios de comunicación y en particular la televisión han hecho, que con los resultados que respalden lo que tanto se ha dicho.
Es un hecho que nuestro país tiene una liga altamente competitiva, al menos regionalmente en donde ha dominado casi sin excepciones a todos los rivales del área de la Confederación del Norte, Centroamericana y del Caribe, y durante los primeros años de la formalización de la Copa del Mundo, contó con la ventaja de que la mayoría de los partidos eliminatorios se jugaran en nuestro país.
Durante los siguientes años, para Francia 38, México se retiró y decidió no participar en la eliminatoria, y para la edición de 1950, México jugó 4 partidos, dos contra Estados Unidos y dos contra Cuba, todos en suelo azteca y todos victorias a favor del cuadro mexicano. Cuatro años mas tarde, teniendo de nuevo como rival a Estados Unidos jugó los dos encuentros en casa, y sólo realizó una visita en el duelo reciproco ante Haití que ganó 4-0.
Ya para 1958, México jugó 4 de seis partidos en casa, dos ante Canadá, uno ante Estados Unidos y otro ante Costa Rica, y por segunda vez en su historia tuvo duelos como visitante, que totalizaban apenas tres de 16 encuentros eliminatorios disputados y visitó a Estados Unidos por vez primera en un pequeño estadio para 8 mil aficionados en Long Beach, California.
Para el Mundial de Inglaterra, en la primera ronda se superó a Estados Unidos y Honduras y en la segunda a Costa Rica y Jamaica y de esa forma se cerró el ciclo extraño del Tri, en el que a pesar de que siempre logró el boleto, lo hizo ante selecciones que no tenían infraestructura, una liga, como el caso de Estados Unidos o siquiera un estadio para jugar decentemente.
Sin embargo, tras conseguir el boleto “de oficio” como se decía en aquellos días, por ser el organizador del Mundial de 1970, los equipos de la zona no volvieron a “respetar” la supuesta jerarquía que había “ganado” el Tri en las tres eliminatorias donde si tuvo que cumplir con el tramite de visitar a sus rivales.
Para 1977, la eliminatoria se realizó en México y aunque la Selección ganó el boleto para Argentina 78, terminamos en el último lugar del evento. Cuatro años más tarde en Tegucigalpa y tras conseguir una sola victoria en cinco partidos, además de haber caído ante El Salvador, el cuadro nacional fue eliminado del Mundial de España 82.
Con el boleto para México 86 tras la renuncia de Colombia, parecía que las cosas tomarían un cauce mejor, pero de nuevo, las equivocaciones de los organizadores mandaron a México a Monterrey para encarar a Alemania que nos eliminó en el Estadio Universitario.
Italia 90 fue parte de la pesadilla, pues el famoso caso de los cachirules nos impidió siquiera participar en la eliminatoria.
Rumbo a Francia 98, Bora Milutinovc comandó al equipo que ganó por última vez el boleto como primer lugar del Hexagonal Final, haciéndolo con autoridad, aunque a la Federación Mexicana de Futbol no le agradó que tras tres victorias en la primera vuelta, terminó sumando seis empates, cuatro de ellos de forma consecutiva para finalizar la eliminatoria y Bora fue reemplazado por Manuel Lapuente.
Corea Japón 2002 fue otro de los capítulos de espanto en la eliminatoria. Luego de sufrir tres derrotas en los primeros cinco partidos, ante Estados Unidos, Honduras y Costa Rica en el llamado “Aztecazo”, Enrique Meza fue cesado y en su lugar llegó en calidad de bombero Javier Aguirre.
La última eliminatoria sin sobresaltos que tuvimos, fue en el 2005 de cara a Alemania 2006, cuando, como ahora, el equipo de La Volpe inició con tres victorias y un empate en sus primeros cuatro duelos, en los que jugó tres partidos como visitante. Una derrota ante Trinidad y Tobago en Puerto España, sin embargo, en la última jornada, le arrebató el liderato al Tri en la última jornada y calificó escoltando a Estados Unidos.
Sudáfrica y Brasil son los dos más recientes capítulos que evidencian que nunca hubo unas distancias que pudieran ser acortadas entre los equipos de la zona y el Tri en los últimos 48 años. Tres derrotas en tres salidas a Estados Unidos, Honduras y el Salvador pusieron contra la pared a Sven Goran Eriksson, por lo que Aguirre tuvo que ser llamado de nuevo para ganar 13 de 15 puntos posibles que le permitieron a México ir al Mundial.
Esta muy fresca en la memoria la tragedia de hace 4 años, cuando la eliminatoria se alargó hasta el viaje del repechaje a Nueva Zelanda para poder acceder a Brasil 2014. Una sola victoria en casa, tres empates sin goles y el segundo “Aztecazo” decoraron la eliminatoria del “gigante”, que una vez más, no apareció por obvias razones. Los gigantes no existen.
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