
La investigación del caso Odebrecht en Colombia acaba de dar un giro inesperado, tras confirmarse que el arquitecto Alejandro Pizano Ponce de León murió el domingo envenenado con cianuro, según informó ayer la fiscalía colombiana.
El caso es especialmente relevante porque el hombre era hijo de Jorge Enrique Pizano, testigo clave en el escándalo de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht en Colombia, que a su vez murió el jueves en su casa, víctima de un supuesto infarto.
Precisamente, el hijo viajó a Bogotá desde Barcelona, donde residía, tras enterarse de la muerte de su padre.
Pero lo que es más: Según la fiscalía, Pizarro hijo murió tras beber de una botella de agua saborizada que estaba en el escritorio que su padre tenía en casa. Los investigadores están analizando el contenido de la botella.
Además, aunque la causa formal de la muerte del padre, que también padecía cáncer, es un infarto, se analizarán muestras de tejidos que se guardaron en la autopsia.
Jorge Enrique Pizarro informó ya en 2013 al actual fiscal general de Colombia, Néstor Humberto Martínez, entonces abogado del conglomerado bancario Grupo Aval, de unos contratos irregulares en el proyecto Ruta del Sol II, donde trabajaba como controlador financiero, con la constructora Odebrecht.
La fiscalía confirmó en julio de 2017 que Odebrecht pagó 84 mil millones de pesos colombianos, unos 28.6 millones de dólares, para garantizarse contratos en la Ruta del Sol II.
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