Opinión


Opacidad en contrato para Telmex en Gobierno CDMX

Opacidad en contrato para Telmex en Gobierno CDMX | La Crónica de Hoy

No cabe duda que la infraestructura de Telmex en el sector de las telecomunicaciones es la más robusta frente a lo que ofrecen sus competidores. Es, precisamente por esta razón que Telmex —no hay que olvidarlo— ha sido clasificada como un agente preponderante en este sector y así lo resolvió el propio Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT)  bajo la responsabilidad de Gabriel Contreras.

Esta condición de preponderancia podría justificar la decisión del Gobierno de la Ciudad de México de otorgar un contrato de manera directa a Telmex del Grupo Carso. En el sistema de compras y adquisiciones que tanto había criticado el presidente Andrés Manuel López Obrador, las adjudicaciones directas, en muchas ocasiones, se sustentaron en argumentos como el de aquellos servicios muy específicos y altamente especializados que, simplemente, no puede ofrecer ningún otro proveedor o, por ejemplo, que por causas de utilidad pública, dado el vencimiento de un contrato y la premura de los tiempos, simplemente se tiene que renovar el contrato con el que se venía trabajando. No hay tiempo para la transparencia y el contribuyente tendrá que confiar en el buen juicio de los funcionarios públicos que, con su libre albedrío y criterio, deciden contratos millonarios. Lo digo porque yo pago el impuesto predial que me corresponde y me gustaría saber si ésta fue la mejor opción que teníamos. El caso me hizo recordar la práctica de adjudicaciones directas poco transparentes que, en algunos gobiernos de estados y municipios, les permitían otorgar contratos para carreteras u hospitales. Con este recurso se contrataba a constructoras de amigos y familiares listas para reconstruir la carretera que destruyó la lluvia y las inundaciones. No hay tiempo para detalles, dijeron algunos de estos gobernadores, y la transparencia simplemente puede esperar. Al final de la historia, no se sabrá si fueron los mejores costos a los que las arcas públicas podían aspirar.

En fin, que los argumentos para renovar a toda prisa un contrato con Telmex no faltarán. Incluso, el ahorro por 103 millones de pesos, o de 307 millones de pesos (porque son varias las cifras que se han dado a conocer) quedará en entredicho porque simplemente no medió un proceso de licitación transparente y abierto. Una adjudicación directa es un decisión salomónica y que frente al sector de las telecomunicaciones deja un mal sabor de boca, si es que no se encuentra plenamente justificada. Es cierto, algunas empresas competidoras de Telmex hubieran querido presentar una propuesta junto con la de Telmex y confirmar que frente al gigante de las telecomunicaciones simplemente no hay quien compita. O quizás también podrían haber ofrecido el mismo ahorro y calidad en el servicio. Quizás.

Son dos los programas para la conectividad que el Gobierno de la Ciudad de México encomendó a Telmex:  Ciudad Segura y Ciudad Digital.  Los técnicos y especialistas de Telmex estarán a cargo de 15 mil 310 cámaras de videovigilancia operadas en un centro de control. Por su parte, Ciudad Digital dará conectividad y servicios de telefonía a cada una de las dependencias del Gobierno con enlaces dedicados. Encontré en Compranet, sin embargo, que varios de los competidores de Telmex lograron contratos con dependencias del sector público en procesos de licitación en los que también participó el agente preponderante del sector de las telecomunicaciones. Claudia Sheinbaum y su equipo de expertos decidieron, sin embargo, por un adjudicación directa porque, debemos confiar, en que es lo mejor para todos los contribuyentes. O, quizás, la competencia y la transparencia ya no son tan importantes allá en gobierno central. Yo creo, sin embargo, que vale la pena defenderlas y que cualquier transformación se beneficia de ellas.

 

 

claudiavillegas@revistafortuna.com.mx

Twitter: @LaVillegas1

 

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