Opinión


San Garabato y la nube de mota

San Garabato y la nube de mota | La Crónica de Hoy

Cayó en mis manos la historieta Mariguana para principiantes, que además de ser un homenaje gráfico al humor y los personajes de Rius, es un medio excelente para informar sobre el contexto que rodea a la planta en nuestro presente político que avanza a paso de tortuga por lo que respecta a la regulación sobre el uso de cannabis. Monreal por lo pronto ya pospuso la discusión de la legislación que le daría cuerpo al mandato de la Corte. Mala señal.

La primera versión de esta historieta, apareció como inserción en un número reciente de El Chamuco y más tarde se imprimió un tiraje de casi 400 mil ejemplares en un formato autónomo que lleva una magnífica portada de una calle de San Garabato Cucuchán, que recrea la hipermetaforizada portada del álbum Abbey Road. Pero en lugar de ser Los Beatles quienes cruzan la cebra peatonal con desparpajo, son cuatro entrañables personajes de los Supermachos: Juan Calzónzin, Chon, Doña Emercinda con su inseparable rebozo y leve mostachín y el boticario Don Lucas. Tres de ellos portan un carrujo de mota y aunque doña Eme va cubierta con el rebozo, tiene una envidiable cara de felicidad pacheca.

Acelo Ruiz Villanueva, director de Oblatos y premio nacional de periodismo, de la mata de los prolíficos artistas oaxaqueños comprometidos con proyectos artísticos sociales bien pensados y gestionados, fue el encargado de darle vida con celo devocional a los personajes de Rius.

Pero la estrella de la historieta es un perro que guía el viaje de los lectores. Se trata de un simpático perro verde que es una suerte de chamán ilustrado que lleva el nombre de Can Nabis. Este personaje —imagino que tramado por Patricio, quien es el guionista de la historieta y acaso con alguna influencia jiribillosa de Jesusa Rodríguez, colaboradora al lado de Zara ­Snapp y Jorge Hernández Tinajero— sabe robar cuadro con su buen humor, su sapiencia y su prudencia.

Según me cuenta Julieta Riveroll, colaboradora de Itzel Zúñiga, responsable de comunicación del proyecto que también cuenta con una página de internet y otra en Instagram, el animal está recreado a través de un perro que aparece en los Súpermachos, pero que en esta historia didáctica (como muchos de los trabajos que hizo Rius) es nuevo al ser central y paradigmático porque le da contexto a muchas de las falacias con las que se elude, se pervierte o se moraliza el debate sobre el derecho de los usuarios de cannabis.

Se trata de un trabajo informativo que no pretende inducir el consumo, pero sí hacer accesible el ámbito de una regulación que Morena se comprometió a sacar adelante como parte de una de las múltiples estrategias para terminar con el negocio de la prohibición y del tráfico de armas, se trata de pegar con inteligencia por varios frentes y éste es sólo uno de ellos.

“La intención del cómic no es convertir a nadie en usuario de la hierba, aclaran los organizadores del proyecto, simplemente reconoce sus usos y efectos positivos y muestra el daño que ha hecho y hace su actual prohibición.”

Este material, que lleva los sellos de Morena en el Senado, también es fruto de la colaboración del Instituto Hemisférico de Performance y Política (Hemi) de la Universidad de Nueva York, entre otras entidades. Es a través del FCE que se distribuye entre los lectores y eso también es encomiable.

Por lo pronto, no se pierdan las aventuras de Can Nabis a través de su cuenta de Instagram.

 

 

@dgfuentess

 
 
 

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