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Siete décadas de ser El Jefe

Bruce Springsteen llega hoy a los 70 años con la mirada puesta en el cine

Siete décadas de ser El Jefe | La Crónica de Hoy

Presentó su debut como diector de cine con el documental Western Stars.

Nadie lo diría, pero Bruce Springsteen, The Boss, cumple este lunes 70 años de vida, con una tercera edad en la que goza de esplendor sin ánimo de bajar su actividad musical, sin dejar de sacarle los colores, los buenos y los malos, a su bandera y, eso sí, empezando a hacer cine, debido a su inminente debut como director.

Aunque el álbum Western Stars, editado en junio, supuso su regreso discográfico tras cinco años sin nuevos temas (su anterior trabajo de estudio era High Hopes, de 2014), Springsteen casi ha aparecido más en los titulares en los últimos meses por su presencia en las pantallas que por sus canciones.

Así, El Jefe acudió la pasada semana al Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) para estrenar el documental Western Stars, que ha dirigido junto a Thom Zimny y en donde interpreta todas las canciones del álbum homónimo en un pequeño recinto y rodeado de amigos mientras reflexiona, asimismo, sobre su trayectoria y sus obsesiones personales.

A pesar de que las primeras críticas desde Toronto han alabado el filme, Springsteen ha admitido que, en parte, este documental es un regalo a sus fans para compensar que no habrá gira para presentar Western Stars, un álbum que ahonda en la melancolía y la nostalgia a partir de un sonido íntimo que bebe del country y el folk.

“La vida adulta consiste en lidiar con un gran número de preguntas que no tienen respuesta. Ése es el misterio que dejo que se instale en mi música. No niego nada. No defiendo nada. Sólo vivo con ello”, es la gran lección que la edad ha dado a Springsteen. Una lección liberadora y rejuvenecedora.

Nació “in the USA”, por supuesto, pero en concreto en Nueva Jersey, en un hogar de clase ya no obrera, sino en busca de trabajo. Su madre era la que traía el dinero a casa, y su padre, sin empleo, se debatía entre la autocompasión y la crisis de masculinidad.

Y es que fue su música la que le puso en contacto con el mundo. “Hasta que me di cuenta de que la música rock era mi manera de conectarme con el resto de la raza humana sentía que me moría, por alguna razón que desconocía”, es como define su pasión.

“Nebraska”, “Atlantic City”, “Streets of Philadelphia”, “Land of Hope and Dreams”, “American Skin (41 Shots)” o “Independence Day”, además de esa “Born in the USA”, que fue utilizado a su pesar por Ronald Reagan para su reelección, dan a entender lo apegada que está su inspiración a su país. Por lo pronto ahora también ha probado las mieles del cine sin ambicionar a llegar a la altura de su película favorita cuando era niño: Centauros del desierto, de John Ford.

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