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Un libro de Ciro Murayama para recordar las victorias

“Nos tocó una de las transformaciones políticas más profundas de México, pero paradójicamente los valoramos muy poco. (En 2018) me encontraba a amigos que hablaban como si estuviéramos en 1988, que decían que iba a haber fraude”, señala en una de las partes de la charla con Crónica que mañana presentaremos completa en nuestra edición impresa.

Un libro de Ciro Murayama para recordar las victorias | La Crónica de Hoy

Foto: Archivo

Mañana el consejero electoral Ciro Murayama presenta su libro La Democracia a prueba, elecciones en la era de la posverdad (Cal y Arena 2019), un ejercicio de memoria para una generación, la del propio Ciro, a la que describe como adepta en ocasiones a olvidarse de las victorias democráticas que vivió.

“Nos tocó una de las transformaciones políticas más profundas de México, pero paradójicamente los valoramos muy poco. (En 2018) me encontraba a amigos que hablaban como si estuviéramos en 1988, que decían que iba a haber fraude”, señala en una de las partes de la charla con Crónica que mañana presentaremos completa en nuestra edición impresa.

Para Ciro es claro que quienes están entre los 45 y 55 años, vivieron algo que estuvo negado a quienes alcanzaron la ciudadanía antes. “Soy de la generación que votó por primera vez en 1991, no llegue a la de 88, así que soy de la generación a la que, desde la primera asistencia a las urnas, le tocó que su voto fuera respetado”, indica en relación a la aparición de representación ciudadana en la organización de las elecciones y el alejamiento de la Secretaría de Gobernación como gran orquestador electoral. 

Y en buena medida de los efectos de esos cambios es de lo que habla La Democracia a prueba, pues con datos duros hace un recorrido por el amplio abanico de transiciones en el poder político; el ascenso y descenso al poder de partidos políticos no solo en la Presidencia, sino sobre todo en las entidades federativas. Una historia que se enfrenta hoy a un discurso donde todo el pasado parecería ser podredumbre que solo sería dejada atrás al llegar a un estatus nuevo, insuperable.

El libro es así, de alguna forma, un llamado a la memoria de esa generación y a lo que deberían rememorar ante quienes, más jóvenes, llegaron al voto cuando ya existía el IFE y luego el INE; los órganos electorales y cuando ya no es extraño que un partido pierda una elección estando en el poder.

La generación de Murayama, en el caso de quienes estudiaban en el DF como él, participaron en buen número en la primera movilización y huelga estudiantil de gran calado desde los 70. Entre 1986 y 1987 “Claudia Sheinbaum era compañera de la Facultad de Ciencias, otro compañero de la Prepa 7, Martí Batres, ya dirigió el senado, otros se metieron a partidos, Becerra es vocero de la Procuraduría capitalina, unos al periodismo, otros a la academia”, hace un breve recuento Murayama al respecto, “somos una generación no exenta de contradicciones y desmemoria; algunos de los actores políticos que en nuestra juventud encarnaban el autoritarismo que combatíamos acabaron siendo compañeros de viaje, en el mismo partido”.

“Espero que a todos nos queden 20 años de vida muy productivos, para atender lo que se nos quedó pendiente (ese “todo lo demás” de su dedicatoria), la agenda igualdad, el derecho bien aplicado, justicia con base en la ley y no de aspiraciones justicieras que siempre llevan a coqueteos autoritarios y a violar derechos de otros. El tema medioambiental, nosotros crecimos un poco con esa conciencia ambiental y la cosa va mal”, señala. “Ojalá lo hagamos con menos resentimientos, con menos argumentos ad hominem, que se discutan mis ideas y no mi persona”.

ijsm

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