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Xochimilco celebra Sábado de Gloria, con la quema de Judas

Entre las representaciones se podían encontrar algunos personajes de obras famosas de Frida Kahlo y Diego Rivera. Con música de banda alrededor de las 13:00 horas dio inició el Baile de los Diablos Cartoneros.

Xochimilco celebra Sábado de Gloria, con la quema de Judas | La Crónica de Hoy

Foto: Adrián Contreras

La Semana Santa sin lugar a dudas es una de las tradiciones que se vive con mayor ímpetu en la Ciudad de México y una de las celebraciones que con más intensidad y fervor miles de capitalinos llevan a cabo es la “Quema del Judas”, que se realiza desde la época colonial y que actualmente se festeja en diferentes barrios de la ciudad, donde se elaboran figuras de cartón en representación de Judas Iscariote, para posteriormente quemarlas y hacerlas explotar simbolizando el final de los males o pecados que nos aquejan.

Pero es en la alcaldía Xochimilco donde esta tradición se lleva a otro nivel, convirtiéndola en una verdadera fiesta de colores y luces, que se mezcla con la arraigada tradición mexicana y que hace que tanto pequeños como grandes la vivan al máximo.

Miles de personas empezaron a darse cita en el Museo Dolores Olmedo, a partir de las 10 de la mañana, como desde hace ya 11 años, fecha en la que se empezó a realizar el Carnaval de Tradiciones, cuyo mayor atractivo es precisamente la quema de judas. Algunos de los visitantes llevaban consigo pequeñas sillas plegables al hombro, equipados con ­gorras y sombreros que los pudieran cubrir del implacable sol, que desde temprano los recibía con sus intensos rayos y un hermoso cielo azul totalmente despejado. En la entrada se podía observar una larga fila que concluía justo en la taquilla en donde cientos de personas buscaban obtener un boleto de acceso para lograr presenciar el espectáculo de fuegos pirotécnicos.

El pasillo principal era custodiado por 9 representaciones de judas, muy al estilo del museo, ya que este año con motivo de su 25 aniversario simbolizaban piezas icónicas de algunas de sus exposiciones y que estaban listas para ser explotadas ante la mirada asombrada de los visitantes. Entre las representaciones se podían encontrar algunos personajes de obras famosas de Frida Kahlo y Diego Rivera como la “Frida de la Columna Rota”, otro inspirado en la obra cubista El joven de la estilográfica de Rivera, un “Juditas” que representa una de las famosas obras de Carmen Caballero y hasta uno en representación de la mismísima doña Dolores Olmedo.

El grupo musical Centzon­tli, originario de Xochimilco y conformado casi en su totalidad por niños, llenó el ambiente con un popurrí de canciones tradicionales mexicanas, que junto con el sonido de sus pies golpeando contra el suelo y sus sonrisas empezaron a contagiar de energía a todos aquellos que se encontraban disfrutando de las nieves, aguas frescas y hasta antojitos típicos de varios estados de la república en el mercado gastronómico y que comenzaban a preparar el camino para la fiesta que los aguardaba.

En punto de la una de la tarde 7 mil almas se encontraban  impacientes por el inicio del máximo espectáculo del día, cuando de pronto el cielo se empezó a iluminar con miles de destellos color rojo, la música del recinto se elevó y una ola de serpentinas estalló de diferentes lados del escenario principal; de pronto el ambiente se llenó de humo azul, rosa y verde y una serie de estallidos se hicieron presentes.

Dos esqueletos gigantes cargados en los hombros de dos acalorados hombres, hicieron su aparición y acapararon de inmediato las miradas a su paso por el gran pasillo principal, mientras la multitud sonriente estiraba la mano para tocarlos y lograr tomarse una foto, poco a poco ellos encaminaron y acompañaron a los 9 judas hasta el sitio de su condena, donde eran amarrados y encendidos.

Ni la Frida Kahlo de la columna rota, ni el intrigante joven de la estilográfica y ni mucho menos la mismísima doña Lola Olmedo, pudieron sobrevivir al inclemente fuego que los recorría en cuestión de segundos. Cada uno al consumirse casi por completo daba una pausa silenciosa, como para mantener en tensión a las miles de personas que se encontraban en el lugar y que de un segundo a otro terminaban con una explosión que despedía una ola expansiva que chocaba bruscamente contra la piel de todos los espectadores, haciendo que con cada judas caído la multitud también explotara en aplausos.

Mientras cada uno de los judas recorría su sentencia de muerte, toritos con luces doradas, verdes y rojas daban vueltas en cada uno de los lados del escenario principal, las chispas que despedían brincaban de un lugar a otro buscando no extinguirse, pero que finalmente cedían ante el piso.

Las chispas de colores y los fuegos artificiales bailaban uno a uno al ritmo de las notas de “Bésame mucho” y “Cielito Lindo” y en el público las familias observaban el show mientras coreaban juntas estas canciones que poco a poco se han convertido en himnos tan representativos de nuestra cultura y mientras los cantaban, las luces no paraban de salir como incitándolos a continuar cantando sin cesar.

Finalmente el espectáculo de una hora llegó a su fin, los 3 castillos, traídos directamente de Tultepec,  se encontraban en el centro del espectáculo con figuras como toreros, caballos cabalgando, payasos y hasta un típico hombre haciendo carnitas de cazo con un puerquito dentro de él, cobraban vida uno a uno con el movimiento que producía la quema constante de los cuetes que contenían, decenas de serpentinas explotaron contra el cielo esparciéndose por el aire mientras los castillos con figuras como flores y barcos ardían en distintos colores, en el ambiente el único olor que se alcanzaba a percibir era el de la pólvora quemada, pero las luces daban su gran cierre mientras el humo color verde se alzaba por el escenario dando paso a cientos de luces verdes y amarillas que explotaban sembrando en la memoria de todos los asistentes la hermosa imagen y aguardando hasta el próximo año, cuando buscarán sorprendernos y empaparnos con la tradición.

“LLÉVESE EL JUDAS BARRIGÓN DE ENGRUDO Y DE CARTÓN”: SUSANO BARRÓN. Como un homenaje en honor a los hermanos Susano y David Barrón se llevó a cabo el VII festival de cartonería, organizado por el Colectivo Cartoneros de la Ciudad de México, el cual tuvo lugar por tercer año consecutivo en la explanada del Kiosco Morisco de la colonia Santa María la Ribera, en la alcaldía Cuauhtémoc.

Desde hace aproximadamente 50 años el maestro Susano Barrón ha moldeado con sus manos engrudo y papel para así crear diferentes personajes, principalmente de la cultura popular mexicana, en los que destacan los diablos o judas.

“Por todas la calles, era el recorrido de los judas, por Iztapalapa, por Tepito, por Santa María, los judas se llevaba a cuestas, iban con una garrocha y se gritaba, llévese el judas barrigón de engrudo y de cartón, sale un judas barrigón; a las 12 del día se quemaban en todas las iglesias cuando se abría la misa de gloria y si no se quemaban se hacía a las 12 de la noche cuando se prendía el sirio pascual, también se quemaban frente a las pulquerías y las tiendas de raya”, recuerda Susano Barrón.

Con música de banda alrededor de las 13:00 horas dio inició el Baile de los Diablos Cartoneros, vals tradicional basado en la Danza de los Diablos, originaria de la costa chica de los estados de Guerrero y Oaxaca, adaptada específicamente para esta edición del Festival por el Maestro Armando Martínez Aguilar Sarapico.

En este ritual, tres piezas elaboradas por los artesanos del Colectivo Cartoneros desaparecieron con el arte pirotécnico de Carlos Arredondo Torito, que con cañones y chifladores se logró hacer estallar a los judas.

Entre las piezas más representativas de este arte se encuentran las catrinas, alebrijes, diablos, toritos y máscaras, pero, en la Santa María, el público ovacionó la parodia del presidente Andrés Manuel López 

“Al presidente Andrés Manuel lo amas o lo odias, y en eso me inspiré para hacer mi figura de cartón”, explicó el artesano Alberto Montesoro Pérez, quien se tardó dos semanas en elaborar la figura.

Un centenar de personas se dieron cita para disfrutar de la quema de tres judas que  según la tradición, simboliza la limpia de los pecados y la destrucción de la envidia y la maldad.

A sus 34 años de edad, Sergio Cruz Moreno fue el ganador del concurso con si figura titulada “Ay a ´pa”, figura que alcanzaba los 2.5 metros de alto y la cual estaba elaborada con estructura de carrizo, papel Kraft, cartón, pintura roja y 15 días de trajo.

“Como todo buen judas mexicano, entre más grotesco y feo esté, más representa la maldad, para así acabar con ella; fueron aproximadamente 15 días desde la planeación los que me tardé en elaborarlo”, comentó Sergio.

Al festival lo acompañó su madre y su abuela, quienes entusiasmadas, aplaudieron el reconocimiento, por el trabajo de su hijo y nieto.

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