Opinión

México levanta muro arancelario; puede generar inflación

Productros chinos que se verían afectados por aranceles de México son incluyen los del sector automotriz,, textiles y juguetes (Archivo)

México levanta un nuevo muro, pero no de concreto, sino de aranceles. El paquete aprobado para gravar importaciones de países sin tratado de libre comercio –en especial de Asia– se vende como escudo para la reindustrialización y la defensa del empleo local. En el papel suena atractivo: se protege a sectores vulnerables como acero, textil, calzado o autopartes frente al dumping y se incrementa la recaudación sin subir el IVA ni el ISR.

Sin embargo, en la economía real los aranceles rara vez son gratis. Buena parte de lo que se encarece no son productos “finales chinos” sino insumos que usan empresas instaladas en México, incluidas muchas que hoy se benefician del nearshoring. Si suben los costos de materias primas y componentes, la manufactura pierde competitividad justo cuando busca consolidarse como socio confiable de Norteamérica.

El riesgo no termina ahí. Socios clave como Corea del Sur ya amenazan con respuestas diplomáticas y comerciales. Si el mensaje que manda México es que puede cambiar las reglas de un plumazo, el flujo de inversión productiva puede frenarse. En un entorno global de desaceleración y guerras comerciales, jugar con fuego arancelario exige precisión quirúrgica, no golpes de mazo.

El verdadero blindaje de la planta productiva no está en cerrar la puerta, sino en hacer más fuerte la casa: infraestructura, Estado de derecho, certidumbre regulatoria y capacitación. Si los aranceles se convierten en comodín fiscal para tapar huecos del presupuesto, el resultado será más inflación, más tensiones externas y menos crecimiento.

La pregunta es sencilla: ¿construimos una política industrial moderna o sólo un nuevo impuesto disfrazado de nacionalismo económico? La respuesta llegará en el anaquel del supermercado… y en las decisiones de inversión de los próximos años.

RECUENTO.- En un año de alta volatilidad, General Motors México ofrece un contrapunto de certeza. Bajo el liderazgo de Francisco Garza, la armadora cerró 2025 con producción récord, fuerte dinamismo exportador y un giro decidido hacia la electrificación, con modelos como Spark EUV y Captiva híbrida enchufable. Más que una buena historia corporativa, es una señal de dónde se colocan las fichas de inversión: manufactura avanzada, ingeniería mexicana y marcas con reputación sólida. Quien apuesta por la movilidad del futuro reduce incertidumbre.

TRATADO.- La Unión Nacional de Avicultores lanzó una alerta incómoda: el mercado avícola de Norteamérica no está desbalanceado por aranceles, sino por reglas sanitarias que cierran la puerta al pollo y huevo mexicanos. Mientras Estados Unidos coloca sus excedentes en México, los productores nacionales enfrentan barreras que frenan integración, inversión y empleo. De cara a la revisión del T-MEC, la pregunta es si Washington aceptará piso parejo para una proteína que aporta más de la mitad de las proteínas que consume el país. De lo contrario, la asimetría seguirá cobrando factura.

ACCIDENTES.-Desde el 2023 las colisiones que involucran ehículos asegurados aumentaron 8% para sumar más de 566 mil entre enero y noviembre del 2025, cuando hace dos años la misma fue de más de 524 mil siniestros. En el caso de las colisiones con lesionados el comportamiento ha sido similar con un alza de 7% desde el 2023 para alcanzar los 13,077 siniestros con lesionados este 2025, frente a los 12,250 del 2023, según la AMIS.

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