Hoy es el mero Día de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que ahora se adorna… sí… sólo se a-dor-na… con una terminante prohibición al maltrato animal, disposición que al parecer no ha permeado tras seguirse documentando a diario y en todas partes, casos que rompen el alma. Perros quemados, acuchillados, mutilados, abandonados... gatos que para describir lo que les hace el racional humanito no encuentro palabras… equinos abusados hasta caerse desplomados y sobre los pollitos, cerdos y bovinos que terminan en los rastros y en las máquinas trituradoras, no hay manera de que pueda describir su sufrimiento sin que las fuerzas para teclear se me terminen, pero, su maltrato ya está prohibido…

Y en lugar de entrarle a esa faena del diario atendiendo cada real maltrato y/o abuso, educando y promoviendo a todo nivel el uso de nuestro dizque raciocinio para mejorar actitud y respeto hacia esos maravillosos compañeros de planeta, el Gobierno de CdMx, encabezado por Clara Brugada, se ha dedicado como si fuera manda a fabricar un caso infame sobre el cual la Fiscala General de Justicia simplemente no tiene sustento y sí en cambio enemil muertes prematuras y crueles detrás, más toooodas las posibles faltas al debido proceso que en automático deberían nulificar el procedimiento levantado al que seguidamente haré referencia. Me refiero nuevamente, claro, al cada vez más apestoso y enredado asunto del Refugio Franciscano (RF) y la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama (FAH) sobre el que se insiste en desviar el verdadero meollo del que vengo escribiendo desde el pasado diciembre y por lo que las referidas y secuaces se saben impunes y como así, con capacidad para violar toda legislación posible, incluso mintiendo descarada y descarnadamente con acusaciones viciadas desde el minuto uno, empezando porque la mayoría de las causales referidas directamente por la misma Fiscala Bertha Alcalde, NO SON DE ÍNDOLE PENAL sino meramente del campo administrativo y por tanto corresponden a ser calificadas en otros ámbitos. En lo anterior se suscribe lo de la “plaga de ratas” que tan histéricamente describió la Fiscala, cuando bástele ir cualquier tarde… cualquiera… al mercado público de su preferencia, para documentar poblaciones de ratas exacerbadas en las áreas para depósito de los desperdicios, y donde para peor, en algunas podrá encontrar a medio morir o ya muertos cachorritos o mininos de unas cuantas semanas de nacidos. Y si eso no le es suficiente, que se dé una vueltecita por el Metro o por los zoológicos capitalinos y luego nos venga a contar su asqueada impresión de las “plagas de roedores” que pretende sancionar como delito. Al igual, los fétidos olores y el deficiente manejo de las heces, así como la falta de cumplimiento a la normatividad de un incinerador, son puntos que no recaen en los supuestos que el Código Penal capitalino consigna como delito de maltrato y crueldad, tal como es encontrar en los animales lesiones que pongan en riesgo su vida o que les hayan causado la muerte, lo que hasta ahora no ha sido acreditado al RF, simple y sencillamente porque los peritos que levantaron los dictámenes accedieron a las supuestas víctimas casi un mes después de que la FAH tomara violentamente las instalaciones que resguardaban a esas criaturas, tiempo más que suficiente para preparar la escena de un crimen que jamás sucedió. De esa forma, incluso suponiendo verdad, se perdió toda huella atribuible al Patronato y cuidadores de los Franciscanitos que, sí o sí, deben ser regresados a su histórico hogar. Es más, fue la misma Bertha Alcalde quien reconoció que para la fecha de la actuación de sus peritos ya se contaba con 21 bajas caninas, así que si de culpar de delito del tipo se trata, en primer lugar estaría la señora Carmela Rivero, presidenta del Patronato de la FAH y posteriormente la Jefa de Gobierno y las cabezas de cada entidad gubernamental participante del secuestro y desalojo de Los Franciscanitos, pero del RF NADIE. Ese manejo inexperto y negligente seguramente provocó incidentes mortales al haber sido mezcladas las manadas, ya que incluso las imágenes mostradas en RR. SS. y durante la misma conferencia a ese propósito, son de lesiones frescas no imputables al RF. A partir de todo esto es que la delicada acusación por delito de maltrato y/o crueldad, va y debe ir sin dilación sobre la FAH y sobre el GCDMX, especialmente por el desgarrador e inútilmente violento e ilegal desalojo y traslado de los perros a vista del mundo entero, presumiblemente incluso provocando muertes por asfixia. Y ello, sin omitir el desvío de los lomitos a sitios totalmente improvisados. ¿Que encontraron heces por todas partes?… a ver… suponiendo sólo una caquita por perro/día, mil deposiciones serían suficientes para, arrejuntaditas, provocar la terrorífica imagen difundida como máximo delito. En fin, que siempre me falta espacio porque es TEMA que seguirá dando materia y ya no solamente por las numerosas muertes prematuras y dramáticas de Los Franciscanitos, sino porque se dice, se comenta y se rumora desde sus tripas, que en las instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal se les están muriendo también y cual moscas golpeadas a tino de periódico, perros a resguardo por problemas anteriores. ¿Será que se habrá cumplido la sentencia de un posible brote de Bordetella que advirtió a tiempo la MVZ Susana Palma? Continuaré…
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