
Sin duda la guerra iniciada el pasado fin de semana en Medio Oriente tendrá varias repercusiones para México. La principal será el aumento de los precios del petróleo, que beneficiará en alguna medida a las finanzas nacionales, sin embargo, también puede haber complicaciones para nuestra economía debido a la dependencia de nuestro país a las importaciones de combustibles, lo que necesariamente afecta al consumidor final.
México importa todavía más del 51% de la gasolina que es utilizada en el país y que representa cerca de la mitad del mercado nacional, se compra principalmente a los EU.
En realidad, el incremento en los precios del crudo representa un arma de doble filo ya que, aunque las finanzas públicas se beneficien con ingresos adicionales de aproximadamente 13 mil 100 millones de pesos extra por cada dólar que suba el barril, al mismo tiempo, se elevan los costos de importación.
Esta guerra amenaza a los frágiles equilibrios internacionales por lo que hizo bien el Secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, al exhortar en nombre del Gobierno de México a los países beligerantes para que encuentren salidas diplomáticas al conflicto porque de lo contrario, este puede extenderse con consecuencias graves para el mundo entero.
Se sabe que la capacidad ofensiva de Irán se ha incrementado en los últimos años. Su principal activo de defensa lo constituyen drones y misiles balísticos. Esto se puede comprobar porque durante el reciente conflicto con Israel, Teherán disparó unos 550 misiles y más de 1000 drones, sin embargo, los adelantos de última generación en tecnología bélica de Israel con su cúpula de hierro, según informes del ejército israelí, lograron interceptar cerca del 90% de estos ataques.
Las guerras modernas, como lo hemos visto también en la guerra expansionista de Rusia contra Ucrania, que cumple ya cuatro años de haberse iniciado, no tienen nada que ver con las guerras aisladas del pasado, posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Hoy es la tecnología y armas modernas inteligentes, las principales protagonistas en los conflictos bélicos.
Como lo ha anunciado Trump esta guerra tendrá una duración de por lo menos cuatro semanas, el impacto sobre México se verá sobre todo si continúa un alza sostenida de los precios del petróleo y gas natural que afectará a nuestra economía por la dependencia de las importaciones de EU. De acuerdo con especialistas el impacto en precios para México es casi inmediato ya que el parque generador de energía depende en su mayoría de energía térmica. Y es que en México existe también un nivel importante de importación de gas natural desde EU y el parque generador depende mayoritariamente de combustibles fósiles.
México cubre alrededor del 70% de la demanda de gas natural con las importaciones de aproximadamente 6 mil 500 millones de pies cúbicos diarios y para otros países que como México son importadores de este energético, el alza de estos energéticos, gas natural y petróleo, impactará los costos de transporte y producción afectando el crecimiento global.
Los problemas del debilitamiento de Pemex han ocasionado que la empresa más importante del Estado no pueda surtir la demanda total nacional que en gasolina promedia alrededor de 750 mil barriles diarios, ya que sólo produce 356.3 mil barriles diarios y el resto lo importa.
Lo que pueda ocurrir como consecuencia de la guerra en el Medio Oriente vendrá a significar seguramente mayores problemas económicos para muchas naciones por las implicaciones que hoy se dan dentro de una economía global en la que México se encuentra inmerso.
@fer_martinezg