
Entre 1849 y 1869 la geografía nacional sufrió muchos cambios. Hoy podría sufrir uno más al menos en su nomenclatura. El estado de Quintana Roo debería llamarse, por justicia feminista, estado Vicario.
En estos días, con una mujer en la silla presidencial y una infatigable campaña oficial para reconocer la aportación femenina en la historia nacional –con estatuas, glorietas; cargos públicos e indeclinable espíritu de paridad-- resulta absolutamente machista (e injusto por lo mismo) olvidarse la “Madre dulcísima de la Patria”, doña Leona Vicario cuyo larguísimo nombre ahora no tiene caso. Se llamaba María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador.
Y si nos hemos referido a su condición de madre nacional recordemos cómo y cuándo le fue conferida tal distinción de perpetuo reconocimiento --único en nuestra historia-- pues don Antonio López de Santa Anna (algo bueno hizo), la declaró “Madre Benemérita de la Patria” y tras su funeral, el 25 de agosto de 1842, fue consagrada “Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria”.
Esta ignorante columna no sabe si la edulcorada condición se corresponda con el temperamento aguerrido y combativo de la señora Vicario, pero la pregunta es sencilla: si Miguel Hidalgo, iniciador del movimiento insurgente es llamado Padre la Patria y en su memoria y honor existen tantas cosas, hasta un estado con su nombre, ¿por qué no hay una entidad federativa con el nombre de la dulcísima madre republicana? Quizá por machismo histórico.
Pero el colmo es --en cambio-- haberle impuesto a otro estado de la nación el nombre de su esposo (Quintana Roo), quien, con todos sus méritos, hasta el de haber redactado el Manifiesto de Independencia de 1821 (con Iturbide), ni de lejos tiene un título materno nacional como el de la doña su esposa quien como él escribió y escribió en favor de la causa además de quedar sin prendas ni dinero porque todo lo usaba, generosa, para financiar el movimiento así fuera necesario vivir a salto de mata y hasta parir en una cueva. Más patriarcado.
Don Andrés Quintana Roo nunca supo cómo sus esfuerzos por evitar la disgregación de Yucatán (nació en Mérida) serían premiados en 1902 por Don Porfirio con la gloria del territorio con su nombre. Con Echeverría el territorio se elevó a Estado.
FANTASMAS
Ya identificaron a la señora del sol en el Palacio Nacional. Es FFF (Florencia Franco Fernández), directora general de Coordinación en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público quien mientras coordina quién sabe qué, se gratifica con tibios baños de sol.
Ya nomás falta el nombre del barco fantasma en el derrame del Golfo.
FUTBOL
La Selección Nacional jugó medio tiempo muy bien. Hasta metió un gol. Cosa rara. ¿Qué dijo la prensa belga del juego del martes?
“La libre Belgique” publica: Los Red Devils lograron un empate halagador contra México tras una primera mitad catastrófica (1-1). Dodi Lukebakio, con un gol que surgió de la nada, permitió que Bélgica regresara invicta de su CAMPO DE ENTRENAMIENTO americano.
“Rudi García había advertido: el segundo partido, este martes contra México, se jugaría según el regreso de los jugadores al club.
“Por eso el entrenador realizó nueve cambios respecto al partido contra Estados Unidos. Matz Sels, Nathan Ngoy, Koni De Winter, Timothy Castagne, Axel Witsel, Youri Tielemans, Dodi Lukebakio, Loïs Openda y Mika Godts recibieron sus oportunidades.
“Desde los primeros segundos del partido, los mexicanos dejaron claro a los Red Devils que tendrían muchas más respuestas que los estadounidenses.
“Como buen capitán, Youri Tielemans fue el primero en poner el pie en el pie al secar a un mexicano en el minuto 5 para dar ejemplo a sus compañeros...”
“México, por su parte, dejó su intensidad y deseo en el vestuario. Y Bélgica tuvo su primera posesión en la mitad mexicana, interrumpida por un disparo curvado de Lukebakio, de la nada, que recordó su gol contra Estados Unidos”.
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