Durante Semana Santa el problema se hace quizás un poco más visibles porque las calles en calma permiten ver, sin prisas, los baches y las bolsas de basura que llevan allí días y días. El bacheo y la recolecta de deshechos son parte de lo que la Angélopolis ha tenido como puntos a cuidar durante años, pero estos problemas parecen incremetarse en el último año.

Y mientras el gobierno municipal se fue a descansar, el gobernador Alejandro Armenta lanza un mensaje mientras hace un recorrido aéreo; está supervisando tareas de seguridad pública a las que dio arranque el 11 de diciembre y comenta el esquema de trabajo basado en el “binomio tierra y aire” que pronto incluirán drones.
Mientras el gobernador realiza sobrevuelos, en la capital poblana crecen los señalamientos en el debate público por la ausencia cada día más notoria del presidente municipal Pepe Chedraui. El propio Armenta, aunque ha evitado roces directos, ha señalado públicamente en que los ayuntamientos no deben concentrarse “sólo en las obras grandotas”, sino también en lo esencial: barrer, arreglar lámparas, pintar guarniciones y podar áreas verdes, como parte de una responsabilidad básica de orden y cuidado urbano. Y es ese el punto nodal de la discusión en la capital poblana: los servicios básicos.
La capital poblana, como ya no se veía desde hace años, proyecta una imagen de basura acumulada en calles, jardines descuidados, mercados sin mantenimiento, baches persistentes y una percepción de insuficiencia en materia de seguridad.
Y lo que hoy está allí, baches y basura, seguramente se quedarán hasta después del domingo de resurrección, cuando el gobierno de Chedraui al tercer día...
