
Del 4 al 10 de octubre se celebra la Semana Mundial del Espacio, una conmemoración establecida por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1999 para reconocer las aportaciones de la ciencia y la tecnología espaciales al desarrollo de la humanidad. Nuestro país ha tenido en años recientes diversos proyectos relacionados con este ámbito, uno de los más destacados, el proyecto que buscaba llevar tecnología a la luna para su estudio.
¿Qué fue el proyecto Colmena de la UNAM?
Colmena fue desarrollado en el Laboratorio de Instrumentación Espacial (LINX) del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, bajo la dirección del investigador Gustavo Medina Tanco, con apoyo de la Agencia Espacial Mexicana (AEM). En el proyecto participaron aproximadamente 250 estudiantes de distintas instituciones y regiones del país.
La misión estaba integrada por cinco microrrobots, cada uno con un diámetro aproximado de 12 centímetros y un peso menor a los 60 gramos, además de un módulo encargado de las comunicaciones y el despliegue. Los robots fueron diseñados para trabajar de manera coordinada sobre la superficie lunar: debían desplegarse, reconocerse electrónicamente, desplazarse de manera autónoma y eventualmente formar un panel para generar energía.
La relevancia del proyecto estaba en su nivel de miniaturización. De acuerdo con la AEM, Colmena buscaba probar tecnologías de navegación autónoma, generación de energía, resistencia a temperaturas extremas y radiación, así como sistemas capaces de funcionar en las condiciones del polvo lunar o regolito. También pretendía obtener información sobre las partículas que se encuentran cerca de la superficie de la Luna.
¿Por qué el proyecto Colmena no logró llegar a la Luna?
Colmena despegó el 8 de enero de 2024 desde Cabo Cañaveral, Florida, a bordo de la nave Peregrine, desarrollada por la empresa estadounidense Astrobotic y lanzada mediante el cohete Vulcan Centaur de United Launch Alliance. Para México representó la primera misión desarrollada en el país con el objetivo de alcanzar la superficie lunar.
Sin embargo, Colmena no pudo completar la parte de la misión que consistía en llegar a la superficie de la Luna. Después del lanzamiento, la nave Peregrine presentó un problema en su sistema de propulsión. Según la NASA y la UNAM, se produjo una falla en una válvula que provocó una fuga de oxidante, lo que hizo imposible realizar el alunizaje controlado.
Por ello, es importante precisar que la misión mexicana no se canceló por una falla de los microrrobots. El problema ocurrió en la nave Peregrine que los transportaba. La pérdida de combustible impidió que la nave pudiera realizar las maniobras necesarias para descender de manera segura sobre la superficie lunar. Finalmente, Peregrine terminó su misión con una reentrada controlada a la Tierra el 18 de enero de 2024.
¿Se volverá a intentar el Proyecto Colmena?
La UNAM actualmente contempla una segunda misión, Colmena 2, que busca aprovechar el conocimiento adquirido durante la primera misión. De acuerdo con el LINX, esta nueva etapa contempla el despliegue de al menos tres prototipos de rovers, un nuevo sistema de suministro de energía, posicionamiento espacial, navegación más allá del horizonte y capacidad para operar durante el día lunar y sobrevivir a una noche mediante un sistema de hibernación.
El sitio oficial del LINX señala actualmente que Colmena 2 tiene previsto su lanzamiento para 2027, con fecha aún por definir, mientras que sus objetivos incluyen la navegación autónoma, el mapeo de la superficie lunar y tareas relacionadas con la prospección mineral.
De esta manera, el principal resultado de Colmena no fue haber conseguido colocar los microrrobots sobre la Luna, sino haber demostrado que una tecnología mexicana extremadamente pequeña pudo sobrevivir al lanzamiento y operar en el espacio profundo, además de generar conocimientos que ahora sirven para diseñar una segunda generación de robots.