
Las ecuatorianas Islas Galápagos, un paraíso en el Océano Pacífico que inspiró al científico inglés Charles Darwin en su teoría sobre la evolución de las especies, se encuentran amenazadas por una especie peligrosa: el hombre.
El turismo, la introducción de especies nocivas al frágil ecosistema del archipiélago, el aumento de la demografía, el cambio climático e incluso la globalización son los principales fenómenos de origen humano que ponen en riesgo a las también llamadas Islas Encantadas.
Según el presidente de la Fundación Científica Charles Darwin de Galápagos, Gabriel López, estas islas siguen siendo importantes para la ciencia, ahora “para explicar cosas nuevas, como el cambio climático, porque representan un microcosmos del planeta”.
Aunque ello no supone dejar de lado el estudio de las especies que tienen su hábitat en las islas, el fuerte de la investigación se dirige al entendimiento de los “nuevos desafíos de nuestro tiempo”, señaló López.
“El paso importante que estamos haciendo ahora es entender mejor las dinámicas del ecosistema, que incluye el impacto humano en la biodiversidad”, añadió el científico.
En su opinión, uno de los mayores peligros de las islas es el turismo; en 2008 “llegaron 173 mil visitantes a Galápagos”, 90 mil de ellos en cruceros, “bien controlados”, pero el resto “es un turismo con base en tierra, hoteles en dos o tres islas”, que generan un aumento en la demanda de servicios.
Ese último tipo de turismo, para López, puede llegar a ser muy dañino para el ambiente, y esa ha sido una de las preocupaciones de la Unesco y de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que han ubicado al archipiélago en una lista negra de reservas en peligro.
“Soy optimista de que se puede crear un Galápagos sostenible para el año 2020”, añadió López, quien dice que el mejor homenaje que se puede hacer a Darwin, al conmemorarse este 12 de febrero el bicentenario de su nacimiento, es trabajar para crear una conciencia mundial sobre la fragilidad del medio ambiente.
Copyright © 2009 La Crónica de Hoy .