
Cuando un plato se cae al suelo o una botella se rompe en al impactarse contra el suelo, el resultado parece puro caos. Sin embargo, un nuevo estudio demuestra que ese caos responde a una regla común, el físico Emmanuel Villermaux, de la Universidad Aix-Marseille y del Instituto Universitario de Francia, formuló una ley universal de la fragmentación capaz de predecir cómo se rompen los objetos, sin importar si son sólidos frágiles, líquidos o burbujas.
Publicado en la revista Physical Review Letters, el trabajo parte de la idea central de que en la mayoría de los casos, la naturaleza tiende al resultado más irregular posible, un principio que Villermaux denomina aleatoriedad máxima, sin embargo, este aparente desorden está limitado por leyes físicas que regulan la distribución del tamaño de los fragmentos.
Combinando ambos conceptos, el investigador desarrolló una fórmula matemática que describe el patrón universal de fragmentación, en el que coincide datos experimentales recopilados durante décadas y el cual fue validado mediante pruebas propias, como el aplastamiento controlado de cubos de azúcar, donde se predijo correctamente la proporción de fragmentos grandes y pequeños según su forma tridimensional.
La ley funciona especialmente bien en rupturas súbitas y caóticas, como la caída de un vaso de vidrio, pero, al parecer no se aplica a materiales demasiado flexibles ni a procesos ordenados, como la fragmentación de un chorro de agua en gotas de tamaño similar.
El hallazgo permite entender mejor un fenómeno cotidiano desde la física fundamental y abre nuevas posibilidades para estudiar procesos de ruptura en distintas escalas, desde objetos domésticos hasta sistemas industriales y naturales.