
El trabajo de la Universidad es, sobre todo, el desarrollar integralmente a cada persona y orientarla a la comunidad, dijo Cipriano Sánchez, rector de la Universidad Anáhuac México.
Añadió que la Universidad es y debe seguir siendo el lugar donde se forman las personas que transformen nuestro mundo para mejor.
Al presentar su informe de labores 2025 ante la comunidad universitaria Anáhuac, afirmó que con esta orientación y propósito educativo, “el bien siempre triunfa sobre el mal, y la verdad ilumina el camino”.
En el documento, expone con detalle el empeño de la Universidad Anáhuac México por la formación integral y la ética frente a la polarización y la crisis de la verdad en la humanidad y las sociedades.
En un ecosistema global marcado por la fragmentación del discurso público y la erosión de las certezas democráticas, la Universidad aborda el dilema de si la Educación Superior debe limitarse a la instrucción técnica o reclama su papel como brújula moral.
Ante maestros, alumnos, empresarios, militares, políticos y líderes de opinión, pidió recordar siempre que una de las tareas fundamentales del quehacer universitario, “no es el adiestramiento, ni la simple instrucción, o la transmisión de contenidos”.
RESISTENCIA ANTE MANIPULACIÓN E IDEOLOGÍAS
Dijo que la Anáhuac busca marcar una diferencia clara frente a un mundo que presenta una sociedad radicalizada, polarizada y manipulada, donde a menudo se confunde la mentira con la verdad.
Detalló que el objetivo es formar a un ser humano que, consciente de su dignidad, no pueda ser manipulado por nada ni por nadie; buscan evitar que la universidad sea una institución que solo “adiestre en competencias” o transmita datos; en su lugar, forman personas con capacidad crítica.
Frente a “esquemas racionales debilitados” y opiniones que cambian como olas, la universidad plantea criterios sólidos de formación, investigación y pensamiento que forjen estructuras sociales humanas
El rector resaltó la excelencia académica de la Anáhuac, respaldada por acreditaciones nacionales e internacionales, y el incremento significativo en la productividad científica y la matrícula estudiantil.
También destacó el modelo de formación integral que combina el liderazgo humanista con el uso ético de la inteligencia artificial y la innovación tecnológica.
El informe expone el compromiso social de la Universidad con la posibilidad educativa para todos, a través de la entrega de becas por 120 millones de pesos, programas de voluntariado, brigadas de salud y alianzas estratégicas con los sectores empresarial y gubernamental.
También mejoras sustanciales en la infraestructura de sus dos campus y el fortalecimiento de la vinculación con una red global de egresados.
Cipriano Sánchez reafirmó con firmeza en su voz la identidad de la universidad sustentada en una política de tolerancia cero ante la violencia, la corrupción, y la promoción de la integridad, un ambiente seguro y ético para toda su comunidad.
DEMOCRATIZACIÓN DE LA EXCELENCIA Y ENTORNO DE ÉLITE
Las cifras presentadas por Cipiriano Sánchez muestran el trabajo de la Anáhuac para romper con el estigma de la exclusividad y centrarse en la movilidad social.
Reveló que al cierre de 2025, la Universidad registró una matrícula de 15 mil 290 alumnos de licenciatura; de ellos, el 57 por ciento de sus estudiantes cuenta con algún tipo de beca o esquema de financiamiento.
Con el fundamento de “ser una universidad de élite, no elitista”, informó que asignaron más de 120 millones de pesos en becas para asegurar que el talento no se pierda por limitaciones económicas.
Esta estrategia refleja una respuesta a la desigualdad estructural en México, donde el acceso a una educación de calidad suele estar condicionado por el ingreso de los Padres de Familia.
Estas becas significan que uno de cada tres alumnos estudie de forma gratuita en la Universidad Anáhuac México; así se posiciona como un centro académico excelso y como un actor de equidad en la zona metropolitana y el resto del país.
ÉTICA INSTITUCIONAL Y “TOLERANCIA CERO”
Uno de los pilares más contundentes del informe presentado por el rector es la transición de un enfoque reactivo a uno preventivo en materia de convivencia universitaria.
“La consolidación de un modelo integral que une a la Defensoría de los Derechos Universitarios y la Comisión Consultiva Disciplinaria subraya una madurez institucional necesaria en tiempos de crisis de confianza”, explicó.
La postura de la Anáhuac es radical ante esto: “Tolerancia Cero ante la violencia, la discriminación y el abuso”.
Dejó en claro que este compromiso ético se extiende incluso al fraude académico y la corrupción, sin importar rangos o antigüedad.
Declaró que no se han “tocado el corazón” para desvincular a quienes no cumplen con los estándares éticos; con ello la Anáhuac México envió un mensaje al ecosistema empresarial y educativo, la integridad es el activo más valioso de su comunidad.
INNOVACIÓN TÉCNICA Y ECONOMÍA PLATEADA
El rector también reportó avances significativos en infraestructura, como el nuevo cluster de laboratorios de ingeniería y un incremento del 92 por ciento en su poder de cómputo.
Añadió que responden a los desafíos con la diversificación de la oferta educativa y extendiéndola a la que llamó “Economía Plateada”, que son programas para personas mayores de 55 años con interés en el aprendizaje intergeneracional.
Otro programa que mencionó es el “Expertum Anáhuac”, una plataforma de reinvención profesional para líderes consolidados.
EL BIEN COMO MOTOR DE ESPERANZA
En su informe del periodo 2025 el rector concluyó que la universidad debe seguir siendo el lugar donde “el bien siempre triunfa sobre el mal”.
Expresó que en una sociedad donde la distinción entre la verdad y la mentira parece difuminarse por el impulso de opiniones efímeras, el desafío de la Anáhuac es formar líderes que no sean instrumentos de ideologías, sino arquitectos de paz y fraternidad.