Academia

¿Te imaginas dedicarte a la ciencia? Descubre cómo la curiosidad, la pasión y las oportunidades pueden cambiarlo todo

La ciencia tiene espacio para todas

Ciencia Es un camino largo, pero sin dudarlo también interesante. Todo comienza en la universidad, estudiando una licenciatura o ingeniería. (Carlos Emiliano Montero Vicente)

Carlos Emiliano Montero Vicente

El Instituto de Ecología (INECOL) es un centro de investigación, ello se refiere a un espacio en el que trabajan personas científicas investigando la naturaleza a diferentes niveles -que pueden ir desde una minúscula célula o sus moléculas, hasta un paisaje completo-, y las diversas maneras en que podemos estudiarla, utilizarla, manejarla y/o conservarla. Pero ¿cómo es que se convierte una persona en científica(o)?

Es un camino largo, pero sin dudarlo también interesante. Todo comienza en la universidad, estudiando una licenciatura o ingeniería. Después viene el posgrado con una maestría, donde se aprende a investigar y a profundizar en un tema que despierta especial interés, y más adelante, se sigue con un doctorado, en el que esa especialización se vuelve aún mayor. En total, este proceso puede tomar entre diez y doce años de estudio dependiendo de la carrera y el posgrado elegidos. Pero el aprendizaje no termina ahí: al finalizar el doctorado es necesario realizar un posdoctorado, que consiste en trabajar como investigador(a) durante uno o dos años en centros o instituciones de investigación o educativas, donde adquieren experiencia y desarrollan nuevos proyectos científicos.

Podemos imaginar, entonces, los retos que este camino científico implica para las mujeres, especialmente frente a las imposiciones socioculturales que aún prevalecen en amplios sectores del país. Estas incluyen prescripciones, normas, expectativas y roles tradicionalmente asociados al género, que influyen desde edades tempranas en las decisiones personales y profesionales. Si a esto se suman factores escolares, económicos, religiosos e incluso motivacionales, así como la escasa o nula información sobre las profesiones científicas y el limitado contacto con la ciencia o con mujeres dedicadas a ella, no resulta sorprendente que cada vez menos jóvenes -no solo en México sino en el mundo- elijan una carrera científica al momento de definir su futuro profesional.

Dado que la elección de una profesión está determinada por múltiples factores, no existe una solución única para atender este desafío. Sin embargo, un elemento clave consiste en acercar a las adolescentes a diversas representaciones femeninas en los ámbitos de la ciencia y la tecnología. Visibilizar estas trayectorias permite cuestionar estereotipos y prejuicios sobre las capacidades basadas en el género, y abre espacios de diálogo en torno a la igualdad, la inclusión y la representatividad de las mujeres en el sector científico-tecnológico.

Derivado de lo anterior, en el 2021 el INECOL a través de su CENTRO DE VOCACIONES CIENTÍFICAS presentó “Reflejos de la Ciencia”, una iniciativa de comunicación pública de la ciencia dirigida a adolescentes, que muestra que no hay una sola forma de ser científica, y que las niñas y jóvenes también pueden transformar el futuro desde hoy. Mediante relatos y fotografías -que inicialmente fueron publicados en redes sociales-, se presenta el trabajo científico y tecnológico de sus investigadoras, así como las experiencias de niñas y jóvenes en sus programas de ciencia. Leer estas historias es abrir la puerta a nuevos sueños y futuros posibles. Brindar espejos en los cuales las adolescentes puedan mirarse.

Estos relatos científicos se encuentran ahora reunidos en el libro Reflejos de la ciencia: inspirando a las científicas del mañana, el cual amplía su mirada al incorporar, además de las experiencias de científicas y jóvenes, los testimonios de las Técnicas en investigación. Este perfil profesional y laboral aún poco visibilizado, realiza aportes fundamentales al quehacer científico, ya que reúne a personas expertas en técnicas de campo y laboratorio, así como en el manejo de equipos, herramientas y programas especializados, que permiten el estudio y análisis de la naturaleza. Asimismo, una parte sustantiva de su labor consiste en la formación y capacitación de las y los estudiantes que inician su trayectoria científica en diversas áreas del conocimiento. Y de manera sobresaliente, son además quienes desde los centros de investigación y universidades contribuyen significativamente en las actividades de divulgación de la ciencia, que facultan que el conocimiento no se quede en la academia y llegue a la sociedad

En Reflejos de la Ciencia, encontrarás historias de mujeres mexicanas que desde distintos caminos llegaron a la ciencia y hoy transforman el mundo con su trabajo y conocimiento. Un libro para que niñas y jóvenes se vean reflejadas y se inspiren en imaginar un futuro profesional en la ciencia.

Súmate a las acciones del Dia Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia” #11F y comparte este regalo del INECOL: Libro Reflejos

Y si quieres más historias, también puedes acceder al primer libro de la colección: Reflejos 2021

andrea.farias@inecol.mx

Tendencias