
Un grupo de científicos del sur de España trabaja en una solución médica que convierte un desecho común de la industria pesquera en un posible tratamiento para enfermedades oculares.
Investigadores del Grupo de Ingeniería Tisular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada y del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada desarrollaron un nuevo biotejido elaborado a partir de escamas de peces, diseñado para regenerar la córnea humana.
Daños en la córnea son difíciles de tratar
La córnea es la capa transparente que cubre la parte frontal del ojo y desempeña un papel fundamental en la visión, sin embargo, su estructura presenta características que complican su recuperación cuando se daña.
Al no contar con vasos sanguíneos y tener una capacidad limitada de regeneración, muchas enfermedades o lesiones en esta zona terminan requiriendo un trasplante.
Según explicó el investigador Miguel Alaminos, catedrático de Histología de la Universidad de Granada, los trasplantes suelen ofrecer buenos resultados, pero dependen de la disponibilidad de donantes.
Por esa razón, el desarrollo de nuevas alternativas que no requieran donación de órganos se ha convertido en una prioridad para la medicina regenerativa.
Escamas de pez convertidas en biomaterial
El equipo científico encontró en las escamas de peces una posible solución, tras analizar su composición, descubrieron que poseen características físicas y biológicas compatibles con el tejido corneal.
El biomaterial fue elaborado a partir de escamas de peces comunes, como la carpa o especies del Mediterráneo.
De acuerdo con los investigadores, el material resultante presenta propiedades similares a las de la córnea humana, entre ellas transparencia y presencia de proteínas comparables a las del tejido ocular.
Los estudios realizados hasta ahora indican que el implante es altamente biocompatible, lo que significa que podría integrarse en el organismo sin provocar reacciones adversas.
Las escamas son un deciduo contaminante que podría pasar a ser recurso médico
La idea de investigar el potencial de las escamas surgió de la catedrática Ingrid Garzón, también especialista en Histología en la Universidad de Granada.
Según explicó la investigadora, las escamas de peces representan alrededor del 70 % de los residuos generados por la industria pesquera y suelen terminar contaminando suelos y aguas.
Al reutilizarlas como materia prima para biomateriales médicos, el proyecto no solo busca desarrollar nuevos tratamientos, sino también dar valor a un recurso que normalmente se desecha.
“Es un biomaterial natural, accesible y de bajo costo, que además presenta la transparencia necesaria para aplicaciones en la córnea”, detalló Garzón.
¿Cómo se transforman las escamas en biotejido?
La obtención del tejido requiere de un proceso científico detallado.
Primero se seleccionan las escamas del pez y se someten a un proceso de desmineralización y descelularización para eliminar calcio y otros componentes. Posteriormente se acondiciona su superficie para permitir que células corneales puedan crecer y desarrollarse sobre ella.
Este procedimiento transforma el material natural en un soporte biológico capaz de integrarse con tejidos humanos.
Resultados prometedores
Los ensayos realizados hasta ahora han mostrado resultados positivos tanto en estudios de laboratorio como en pruebas con animales de experimentación.
En estos modelos, el biomaterial ha demostrado ser seguro, no tóxico y funcional para la regeneración del tejido ocular.
Además, los investigadores señalan que el material posee la combinación necesaria de rigidez y flexibilidad, cualidades importantes para facilitar su implantación.