
El próximo 12 de marzo se registrará una de las primeras lluvias de estrellas de este 2026. Este fenómeno astronómico poco explorado suele durar unas pocas noches y se muestra en pocos meteoros, pero aun así su observación es visible, por lo que los fanáticos de los eventos astronómicos ya esperan el día para avistar algunos destellos en la noche.
Aquí te decimos si este fenómeno será visible en México y todo lo que necesitas saber sobre la lluvia de estrellas Xi Hercúlida.
La lluvia de estrellas Xi Hercúlida será visible en México
Para fortuna de los mexicanos entusiastas del cielo nocturno y sus espectáculos astronómicos, la lluvia de estrellas Xi Hercúlida del próximo 12 de marzo se podrá apreciar en México.
El mejor lugar para ver este fenómeno astronómico será a las afueras de las ciudades, en zonas apartadas donde haya poca contaminación lumínica.
Como sucede con otros fenómenos astronómicos nocturnos, las zonas desérticas, así como lugares selváticos alejados de las ciudades, y en áreas con baja intensidad lumínica, son ideales para observar este evento.
Lluvia de estrellas Xi Hercúlida: ¿Qué es y de dónde se originan?
De acuerdo con la Sociedad Americana de Meteoros (AMS), las Xi Hercúlidas (XHE) fueron descubiertas por Sirko Molau y Javor Kac utilizando datos de video de la Red de Video de la OMI.
Según esta organización científica sin fines de lucro, fundada en 1911 para informar, fomentar y apoyar la investigación de astrónomos aficionados y profesionales interesados en la meteoroastronomía, “esta débil lluvia de meteoros estará activa del 6 al 20 de marzo, con un pico el 12 de marzo”.
El radiante se encuentra actualmente a las 16:44 (251) +49, lo que lo sitúa en el noroeste de Hércules, cerca de la débil estrella conocida como 42 Herculis.
¿Qué son los meteoros esporádicos?
De acuerdo con la AMS, los meteoros esporádicos son aquellos que no pueden asociarse con ninguna lluvia de meteoros conocida. Todas las lluvias de meteoros evolucionan y se dispersan con el tiempo hasta que ya no son reconocibles. Lejos de los picos de las principales lluvias anuales, estos meteoros esporádicos constituyen la mayor parte de la actividad observada cada noche.
Estos meteoros se observan mejor durante la última hora antes del amanecer, cuando se encuentran prácticamente en la superficie. Se espera que las tasas sean inferiores a 1 por hora, independientemente de su ubicación. Con una velocidad de entrada de 36 km/s, estos meteoros tienen una velocidad media.