
“Mozart es una figura irrepetible porque fue un niño prodigio, pero también fue uno de los músicos más rápidos en evolucionar debido al apoyo que tuvo de su padre Leopold Mozart”, comenta el músico, profesor, director de orquesta mexicano y Premio Crónica, Horacio Franco.
El próximo 27 enero se conmemoran 270 años del nacimiento de Wolfgang Amadeus Mozart, por lo cual en el mundo habrá conciertos y eventos dedicados al niño pródigo.
Por ejemplo, en su natal Salzburgo, Austria, se realizará la “Semana de Mozart 2026”, bajo el lema Lux æterna (luz eterna). A la par, este festival celebrará 70 años de existencia y ofrecerá más de 70 actividades musicales, teatrales, cinematográficas e históricas, del 22 de enero al 1 de febrero.
En estas celebraciones se involucra la comunidad musical internacional y vale destacar que entre los actos centrales se anuncia una nueva producción de la ópera “La flauta mágica”, dirigida por el tenor y director mexicano Rolando Villazón.
Incluso en Querétaro, México, el año pasado se llevó a cabo el Festival Mozart 2025, con la ambición de presentar -por primera vez en Latinoamérica- integralmente y en orden los 27 conciertos y rondós para piano y orquesta compuestos por Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791).
Al platicar con el flautista Horacio Franco sobre este fenómeno internacional y preguntarle ¿por qué le parece que Mozart sigue vigente a tal grado? él opina que el músico de nacimiento Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, ahora mejor conocido como Wolfgang Amadeus Mozart, fue un genio en más de una sola cosa, pues además de estar entre los grandes referentes de la composición musical, supo trazar su estrategia de mercado.
En varias ocasiones anteriores, el flautista mexicano, ganador de la Medalla Mozart, Austria-México (1955) ha declarado que gracias a que su compañera de primaria, Claudia Aguirre interpretó una pieza para piano de Mozart, fue que tuvo una “epifanía” y decidió dedicarse a la música.
“Yo no toco Mozart, porque mi repertorio como flautista no incluye Mozart, aunque sí he dirigido obras de él, pero gracias a Mozart me volví músico”, expresa respecto de su relación actual con esta figura.
EFECTO MOZART
Si bien actualmente es muy debatible en términos de ética, en ese momento el padre de Amadeus Mozart se aseguró de que su hijo tuviera una carrera muy exitosa y supo “venderlo”.
“Es una carrera muy interesante, de mercadotecnia musical temprana muy peculiar donde el niño aparece a veces como víctima, pero yo no lo consideraría como capitalizar el talento de un niño genio porque finalmente el mismo Mozart se benefició para hacer una carrera muy exitosa”, pone sobre la mesa.
“Si hay un gran mérito en las obras de Mozart, es su estructura matemática de la forma sonata, que él cultivó mucho, donde hay una simetría y una proporción absolutamente premeditada. Con todo ese estilo personal y ese dominio de la escritura musical y esa genialidad, cada obra de Mozart es un monumento en la historia de la música”, continúa.
Aclara que esto puede decirse de otros músicos, pero en vista del aniversario inminente, el flautista concederá una gracia especial al creador de la Sinfonía núm. 40 en sol menor, K. 550 y Réquiem en re menor, K626, entre muchas otras.
Además de moverse perfectamente entre los estilos y gustos de la época, Amadeus Mozart demostró desde temprano una gran ocurrencia y pensamiento rápido para la estructura musical.
“Tuvo muchísimos aciertos en cómo hizo su medio con el público”, considera.
“Cada obra de Mozart es diferente. Capitaliza, explota los estilos. Y hay muchas obras muy desconocidas de Mozart, por ejemplo, que nunca se hacen tanto, pero que son extraordinarias”, continúa.
Si bien óperas como la ópera Rapto en el serrallo o Don Giovanni son mucho más populares, Horacio Franco recomienda acercarse a la sonata para dos pianos en re mayor KV 448/375a, que ha sido investigada clínicamente, para hablar del “efecto Mozart”.
Dicho efecto se refiere a los supuestos beneficios psicológicos y sociales que produce escuchar la música compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart.
MOZART EN CDMX
Hasta la fecha es uno de los compositores más populares. Si buscas otras ocasiones para escuchar obras de Amadeus Mozart a lo largo del 2026, puedes acercarte a los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), quienes en el mes de marzo (Programa 4 y Programa 5), en mayo (Programa 10) y en junio (Programa 15) interpretarán algunas de sus piezas.
Asimismo, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM) arranca actividades y el próximo 24 y 25 de enero ofrecen un programa que incluirá la Sinfonía Concertante en Mib Mayor, K. 364 de Wolfgang A. Mozart, con la participación de las y los integrantes de la orquesta Fernando Vizcayno (violín) y Felisa H. Salmerón (viola).
Por su parte, Horacio Franco comenta que aún no tiene algo en puerta, pero probablemente con la Orquesta Barroca de la Orquesta Escuela Carlos Chávez, la cual dirige actualmente, “podremos poner una obra de Mozart para la segunda mitad del año”.